El director de la Escuela N° 804 de Barrancas, Bernardino Coronel, describió el complejo panorama que atraviesa la comunidad tras las inundaciones provocadas por la crecida del río Dulce y Salado, en diálogo con el programa Interior Santiagueño.

Según explicó, el avance del agua en las últimas semanas generó un escenario crítico en la zona, afectando a numerosas familias que debieron abandonar sus viviendas. “Es una de las inundaciones más grandes que se tenga en la historia”, afirmó, al tiempo que remarcó la magnitud del impacto en Barrancas y parajes cercanos.
Coronel señaló que los pobladores resistieron hasta último momento debido a la necesidad de resguardar sus animales, principal fuente de sustento. Sin embargo, el desborde del río terminó por obligar evacuaciones urgentes. “Fue un momento muy difícil, ver cómo la gente tuvo que dejar sus hogares sabiendo que quedarían bajo el agua”, expresó.
En ese sentido, indicó que muchas de las pérdidas son totales y que, pese a la leve baja del caudal en los últimos días, el regreso de las familias aún no es posible. Las condiciones actuales, marcadas por la presencia de barro, alimañas y posibles daños estructurales, requieren evaluaciones previas para garantizar la seguridad.
El director también destacó la asistencia que reciben los damnificados, tanto por parte del Estado provincial como de la comunidad. En ese marco, mencionó la intervención de organismos como Defensa Civil y Desarrollo Social, además de la solidaridad de distintos sectores que colaboran con alimentos, ropa y medicamentos.
En el plano educativo, la situación obligó a suspender la presencialidad. Coronel explicó que los alumnos se encuentran evacuados en diferentes localidades y que las clases se dictan de manera virtual hasta que se normalicen las condiciones. Si bien el edificio escolar no fue alcanzado por el agua, permanece rodeado, lo que impide el acceso.
Con más de tres décadas de trayectoria en la zona, el docente aseguró que este episodio dejará una huella profunda en la comunidad. “Hay familias que perdieron en pocas horas el esfuerzo de toda una vida”, sostuvo.
La emergencia continúa en el interior santiagueño, donde las autoridades y la comunidad trabajan para asistir a los afectados y avanzar en la futura reconstrucción de las zonas más comprometidas.