El columnista Enrique Hisse dialogó con Juan Carlos Asato, ex preso político y actualmente pastor, quien compartió parte de su historia personal y su recorrido desde la militancia política de su juventud hasta su conversión religiosa.

Hisse explicó que el objetivo de la entrevista era conocer la trayectoria de Asato, especialmente a partir de una serie de escritos que el propio entrevistado denominó “De revolucionario a pastor”.

DE ESTUDIANTE UNIVERSITARIO A PRESO POLÍTICO

Al reconstruir su historia, Asato recordó que durante su juventud era empleado bancario y estudiante universitario, y que mantenía una posición política diferente a la de los sectores militares que gobernaban el país.

Según relató, durante 1970 participó en algunas reuniones clandestinas, aunque aseguró que decidió alejarse rápidamente porque consideraba que ese camino no era para él.

Sin embargo, explicó que posteriormente su nombre fue mencionado durante un interrogatorio bajo tortura a una persona que había participado de aquellas reuniones. A partir de esa situación, fue detenido y permaneció cuatro años, dos meses y veintiún días privado de su libertad.

“Pasé por todo, pasé por la tortura, el encierro, todas esas cosas que pasamos todos”, recordó.

“LA CÁRCEL ES UNA ESCUELA”

Durante la entrevista, Hisse le preguntó qué había aprendido durante sus años de prisión. Asato definió esa etapa como una experiencia de profunda formación política.

“En la cárcel, para mí y creo que para todos los presos políticos, es una escuela, una escuela muy profunda”, sostuvo.

Según explicó, la convivencia permanente con otros presos políticos generaba extensos debates sobre política, economía, gremialismo y relaciones internacionales, entre otros temas.

Asato reconoció que ingresó a la cárcel sin una formación política profunda y que fue durante esos años cuando comenzó a construir una mirada más amplia sobre la sociedad y la historia.

“Lo que aprendo yo es tener una visión amplia, muy amplia, de lo que es la sociedad y de lo que es la historia, como una sola cosa”, expresó.

EL ENCUENTRO CON LA FE

Tras recuperar su libertad, Asato atravesó junto a su familia una situación personal y matrimonial que, según contó, los llevó a acercarse a una iglesia.

“Estábamos en un momento crítico matrimonial, familiar. Llegamos a la iglesia, nuestro matrimonio y nuestra familia es restaurada”, relató.

A partir de esa experiencia, tanto él como su esposa comenzaron a involucrarse cada vez más en la vida religiosa y en el estudio de la teología.

“Nos entregamos totalmente al servicio de Dios y empezamos a estudiar”, afirmó.

Con el tiempo, su familia también se vinculó profundamente con la fe. Según contó, uno de sus hijos también se convirtió en pastor y obtuvo una licenciatura en Teología.

DE LA MIRADA POLÍTICA A UNA VISIÓN ESPIRITUAL

Uno de los aspectos centrales de la conversación fue la transformación en la manera en que Asato interpreta la realidad. El ex preso político explicó que, a partir de sus estudios y de su conversión al cristianismo, comenzó a establecer una relación entre la ciencia y la Biblia.

Ante una consulta de Hisse, aclaró que se refería específicamente a las ciencias y no a la política.

Asato desarrolló entonces su concepción sobre el conocimiento humano a partir de los sentidos, el intelecto y la ciencia. Según su explicación, el ser humano percibe el mundo exterior a través de los sentidos y luego procesa esa información mediante el intelecto.

Desde su perspectiva religiosa, planteó además la existencia de una dimensión espiritual que complementa la comprensión del mundo natural.

“Yo tengo el mundo natural y tengo el mundo espiritual: el mundo natural y el mundo sobrenatural”, sostuvo.

Para Asato, su conversión religiosa significó ampliar todavía más la mirada que había construido durante sus años de prisión.

“Cuando obtienes claridad de conocimiento científico y además te conviertes a Cristo, empieza a agregarle alma, tu mirada, percepción de las cosas de una manera”, explicó.

El hombre tiene tres partes; cuerpo, alma y espiritu.

SU MIRADA SOBRE EL MARXISMO Y LA RELIGIÓN

Durante la entrevista también hizo referencia a su pasado político y particularmente al pensamiento marxista.

Asato recordó la conocida concepción marxista de la religión como “opio del pueblo” y sostuvo que, desde su actual perspectiva, esa interpretación resulta insuficiente porque no contempla la dimensión espiritual que él considera parte de la existencia humana.

“Lo que yo he aprendido y de acuerdo a mi conciencia no entra en ese contexto”, afirmó.

En ese sentido, explicó que su actual mirada busca integrar el conocimiento científico con su concepción espiritual de la vida.

La conversación entre Enrique Hisse y Juan Carlos Asato permitió así recorrer distintas etapas de una historia personal marcada por la militancia política, la prisión, el aprendizaje, las dificultades familiares y, finalmente, la conversión religiosa.

El propio título de sus escritos, “De revolucionario a pastor”, sintetiza ese recorrido que Asato continúa reconstruyendo desde su actual rol religioso y desde una mirada que, según explicó, busca comprender la realidad incorporando tanto el mundo natural como la dimensión espiritual.