En una entrevista con “Mañana Fantástica”, el abogado penalista Ignacio Barrios sostuvo que la investigación fue incompleta y que la querella presentó un requerimiento fundado ante la fiscalía. La causa fue archivada, pero todavía no hay una definición sobre el pedido de reapertura que impulsa Ulises Jaitt, hermano de Natacha.
Natacha Jaitt murió en la madrugada del 23 de febrero de 2019, a los 41 años, en un salón de eventos de Benavídez, provincia de Buenos Aires, donde había participado de una fiesta.
La autopsia y las pericias toxicológicas determinaron que la causa de muerte fue una insuficiencia respiratoria provocada por un edema agudo de pulmón, junto con una falla multiorgánica. Los estudios también detectaron cocaína y alcohol en su organismo. La causa judicial fue archivada, una decisión que la familia no comparte y busca revisar.
“No es un cierre”
Barrios explicó que la querella espera la reapertura y que, a su criterio, la fiscalía no investigó en profundidad e ignoró pruebas. “Sostenemos que hay suficientes pruebas y acreditaciones para pedir un requerimiento sobre este archivo de causa, que, recordemos, no es un cierre”, afirmó.
El abogado también aseguró que en el momento de la muerte hubo diligencias pendientes que la fiscalía no realizó y que “quizás hizo omisión”. Según dijo, esos elementos debieron analizarse a fondo.
Los elementos nuevos
Entre las novedades que, según la querella, no se consideraron al archivar el expediente, Barrios mencionó:
- Un audio que, según el letrado, “incrimina a los partícipes” de lo ocurrido esa noche.
- La alteración de la escena. Recordó que, según la querella, uno de los implicados se llevó tres copas del lugar, lo que calificó de “encubrimiento”. “Alguien que claramente es inocente lo que no hace es adulterar la escena”, expresó.
- El llamado al servicio de emergencias. El abogado cuestionó el tiempo transcurrido hasta que una de las personas presentes se comunicó con el servicio, y que en esa llamada afirmara que la única que había consumido drogas era Natacha. Según Barrios, eso es falso y la fiscalía no lo tuvo en cuenta.
- Su estado de salud. Se dijo que Natacha padecía una enfermedad cardíaca, pero, según el abogado, una semana antes tenía un estudio que indicaba que no tenía ningún problema de ese tipo. Ese material fue presentado con un perito, pero se omitió.
Barrios agregó que no entiende por qué no hubo imputaciones por encubrimiento o falso testimonio, ni por qué hoy todos los involucrados están sobreseídos.
El rol de Ulises Jaitt
Ulises Jaitt lleva años impulsando el pedido y sostiene que su hermana no murió por un accidente, sino que fue víctima de un homicidio. Según el abogado, su hermanó investigó por sus propios medios y cuenta con documentación. Barrios contó que la querella decidió sumarse al notar las falencias de la investigación fiscal, que calificó de “vaga y poco profesional”.
Qué se necesita para reabrir la causa
Para reabrir una causa archivada deben aparecer pruebas nuevas y sólidas que no hayan sido investigadas ni evaluadas por el juez de garantías. En la provincia de Buenos Aires, el sistema depende de un fiscal y de un juez de garantías.
Barrios afirmó que la querella aportó nuevos elementos y que el requerimiento es “sostenido, fundado y sólido”. Pidió a la Fiscalía General que la reapertura no sea total, sino gradual, para ir incorporando pruebas. A su entender, con lo que aporten la causa terminaría por reabrirse. Señaló además que existe jurisprudencia al respecto y que otros casos recibieron un tratamiento similar.
Finalmente, hizo hincapié en la serie que se está tratando porque considera que “hay cuestiones que todavía es más importante que contar cómo era Natacha saber qué pasó con Natacha Jaitt”.




