La cantante Adriana Casares, conocida popularmente como “La Emperatriz”, compartió detalles de su historia personal, sus raíces familiares y el camino que fue construyendo dentro de la música popular santiagueña. Durante una entrevista en Mañana Fantástica, habló del legado de su padre, de sus primeros pasos como cantante y de los proyectos que la impulsan a seguir creciendo artísticamente.

Uno de los momentos más emotivos de la charla fue cuando recordó a su padre, el recordado futbolista José Casares, quien brilló en Sarmiento, Central Córdoba y luego tuvo una destacada trayectoria en Rosario.
“La verdad que muy orgullosa de mi papá. Empezó en Sarmiento, después pasó a Central Córdoba y triunfó en Rosario. Estuvo en la Selección, fue muy amigo de Pelé y de Menotti. La gente en Rosario lo quería muchísimo”, expresó.
Adriana destacó que su padre le transmitió principios y valores que marcaron su vida.
“Era un jugador muy elegante y me dejó muchas enseñanzas. Él y mi mamá fueron fundamentales en mi formación”, afirmó.
Una familia atravesada por la música
La artista contó que proviene de una familia con una fuerte tradición musical, con vínculos con reconocidos nombres del folclore santiagueño.
“Venimos de una familia de músicos y cantores. Mi mamá tocaba el bombo y la guitarra, y la mayoría empezamos cantando en el coro de la iglesia”, recordó.
Sus primeras presentaciones fueron en reuniones familiares y encuentros con amigos, hasta que comenzaron a surgir invitaciones para cantar en bares y eventos.
“Me decían: ‘¿Por qué no cantás para mi cumpleaños?’. Así empezó todo. Después vinieron los bares, las fiestas y otras oportunidades que me fueron abriendo camino”, relató.
“La Emperatriz” y el vínculo con el público
Sobre el origen de su apodo, explicó que fue la cantante Elisa “La Diosa” quien terminó de consolidar el nombre artístico con el que hoy es identificada por el público.
“Ella me puso oficialmente ‘La Emperatriz’, y así quedó”, contó entre sonrisas.
A pesar del reconocimiento que ha logrado en el ámbito de la música popular, Adriana asegura que todavía se considera una artista en constante aprendizaje.
“No me creo una gran profesional dentro de la música. Quiero seguir aprendiendo y creciendo. Lo que más me gusta es cantarle a la gente”, sostuvo.
También habló de la relación que mantiene con su público y de cómo enfrenta las críticas.
“Siento una energía muy buena cuando canto. Hay críticas constructivas y destructivas, pero no me afectan. Yo sigo aprendiendo y dejando que las cosas se vayan dando”, expresó.
Con humildad y perseverancia, Adriana Casares reafirmó que su mayor motivación sigue siendo la música y el contacto con la gente, un camino que comenzó desde muy joven y que continúa recorriendo con la misma pasión de siempre.

