Más de treinta cirugías de cataratas, retina y glaucoma se transmitirán en vivo durante un congreso que arrancó hace 15 años como una juntada entre colegas y hoy convoca a más de 5.000 oftalmólogos de toda la región.

Se trata de Faco Extrema, evento que se lleva a cabo del 20 al 22 de agosto en el Centro de Convenciones de Buenos Aires y tiene la particularidad que lo distingue de cualquier encuentro médico tradicional y es que durante tres días se transmiten en vivo y sin editar más de treinta cirugías de las citadas dolencias, incluidos los casos más complejos.
Según un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, la idea es que los cirujanos más jóvenes aprendan mirando a los más experimentados resolver, en tiempo real, los imprevistos que aparecen arriba de la mesa.
“Parece mentira que en 2026 haya ciegos por cataratas”, señaló el oftalmólogo Gerardo Valvecchia (M.N. 92.705), quien realiza campañas de cirugías gratuitas en zonas donde el sistema de salud no llega y dijo al hablar del momento donde comenzó con el proyecto: “Sentí que podíamos hacer algo importante para ayudar a la gente. Ese fue el primer sentimiento que tuve”.
Al cumplirse 15 años, la organización decidió realizar un festejo con formato de fiesta de quince por lo cual: habrá una jornada en la que los asistentes concurrirán vestidos de gala. “Nos permitimos divertirnos, pero seguimos siendo estrictamente científicos en lo que decimos”, dijo Valvecchia.
Consultado sobre qué le diría a alguien que todavía no sabe que puede recuperar la vista, no lo duda: “Que nunca pierdan la esperanza. Hay cosas que hoy podemos arreglar y otras que todavía no, pero la palabra todavía es importante”.
Valvecchia hace las cirugías junto a la Fundación Elena Barraquer, primero fue en países africanos y hoy están concentradas en la Argentina y el resto de América, misiones de las que guarda un recuerdo que repite siempre: un mecánico de motos del Impenetrable chaqueño que, a medida que perdía la vista, tuvo que malvender las herramientas de su taller para poder comer.
Después de operarlo del segundo ojo, el hombre le dijo una frase que el médico oftalmólogo no olvidó: “Ustedes me dieron otra vez las herramientas para volver a trabajar”.
Cuando el que recupera la vista es el abuelo
El impacto, según explicó Valvecchia, nunca es individual, ya que, en zonas rurales, suele ser un familiar joven -muchas veces un menor en edad escolar- quien deja el estudio para cuidar a un abuelo o abuela ciegos.
“Cuando le devolvés la vista a esa persona, aunque sea de un ojo, ya se independiza, ya puede hacer una vida normal. En realidad es toda la familia la que vuelve a la normalidad”, resumió el oftalmólogo.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, hacia 2050 cerca de la mitad de la población mundial podría ser miope y la atención de personas con baja visión o ceguera demandaría alrededor de 1.300 millones de dólares a nivel global, una cifra que dimensiona un problema que estas campañas intentan reducir, paciente por paciente.
En tanto, ya se proyecta para noviembre la campaña solidaria más grande hecha hasta ahora, con el objetivo de operar a más de 2.500 personas ciegas por cataratas.
