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DOBLE FEMICIDIO EN CÓRDOBA: EL PLAN SECRETO DE LAURTA PARA QUEDARSE CON LA CASA DE LAAS VÍCTIMAS

La familia de Luna Giardina y Mariel Zamudio denunció que no puede ingresar a la vivienda donde ocurrió el doble femicidio porque el acusado ideó una estrategia para evitarlo. Aseguran que la casa fue robada en varias oportunidades.

La casa ubicada en el barrio Villa Serrana, en la ciudad de Córdoba, volvió a convertirse en escenario de tensión y angustia para los familiares de Luna Giardina y Mariel Zamudio, víctimas de un brutal doble femicidio ocurrido en octubre. A más de dos meses del crimen, la vivienda permanece cerrada, con custodia policial intermitente y sin acceso para los allegados de las mujeres asesinadas, mientras ya se registraron al menos tres robos en el interior del inmueble.

La situación fue denunciada públicamente por Laura Giardina, hija y hermana de las víctimas, quien reveló un dato estremecedor: el acusado, Pablo Laurta, habría obligado a las mujeres a transferir el título de propiedad de la casa a su nombre mediante violencia física, lo que hoy impide legalmente que la familia pueda ingresar a recuperar pertenencias personales y recuerdos.

“No podemos entrar. No tenemos acceso como familiares y eso es muy preocupante”, afirmó Laura en diálogo con el programa Arriba Córdoba, al describir el estado de indefensión en el que se encuentra la familia desde el crimen.

Una casa cerrada para la familia, abierta para los ladrones

Según el testimonio de Giardina, la vivienda -que quedó bajo resguardo judicial- fue asaltada al menos tres veces desde el femicidio, pese a que contaba con custodia policial asignada. “O no se está cumpliendo la consigna, o da la sensación de que entran por atrás. Algo falla”, denunció.

La mujer explicó que durante las fiestas de fin de año la vigilancia se habría relajado, situación que habría facilitado los ingresos ilegales. “Aparentemente la custodia no estaba, o estaba en ciertos momentos y en otros no”, sostuvo.

La paradoja es brutal: la familia no puede entrar sin cometer una ilegalidad, pero los delincuentes sí lo hacen, llevándose objetos cuyo valor no es solo material, sino profundamente emocional.

La propiedad, el eje de un conflicto legal

De acuerdo con la información publicada por El Doce.tv, el principal obstáculo para que los familiares accedan a la casa es la titularidad registral del inmueble, que figura a nombre de Laurta. “El dueño anterior era mi padre y de alguna forma terminó a nombre de él”, explicó Laura, quien aseguró que esa transferencia se habría realizado bajo amenazas y violencia.

La situación fue confirmada por la abogada de la familia, Marina Romano, quien reclamó la intervención urgente del Ministerio de Justicia de Córdoba para destrabar el conflicto. “Desde la perspectiva legal, él sigue siendo el titular registral”, advirtió la letrada, lo que limita cualquier acción directa por parte de los familiares.

Mientras tanto, las pertenencias de Luna, su hijo, y de Mariel permanecen dentro de la vivienda, expuestas a robos, deterioro y abandono.

“Queremos recuperar lo que les pertenecía. Sus cosas, sus recuerdos”, insisten.

Pablo Laurta: el acusado, detenido y a la espera del juicio

Pablo Laurta permanece detenido en la cárcel de Cruz del Eje, donde aguarda el juicio oral por el doble femicidio. Está acusado de homicidio calificado por el vínculo, alevosía y violencia de género, además de otros delitos conexos.

El expediente judicial también incluye el secuestro del hijo menor de Luna, de cinco años, a quien Laurta se llevó tras cometer los asesinatos.

En paralelo, el acusado enfrenta otra causa de altísima gravedad: el homicidio del taxista Martín Palacio, ocurrido días antes del femicidio, y que será juzgado en una instancia distinta.

Un plan criminal que se reconstruyó tras su captura

La detención de Laurta se produjo el 12 de octubre en el hotel Berlín de Gualeguaychú, tras una intensa búsqueda policial. Había huido con su hijo luego de asesinar a su ex pareja y a su ex suegra en Córdoba.

La investigación permitió reconstruir un minucioso itinerario criminal, que comenzó varios días antes con el asesinato del remisero que lo trasladó desde Concordia. Los peritos determinaron que Martín Palacio fue asesinado cinco días antes del doble femicidio, durante un trayecto por la provincia de Entre Ríos. Sus restos fueron hallados en dos puntos distintos, gracias a un llamado anónimo que permitió avanzar en la búsqueda.

Las cámaras de seguridad registraron el encuentro entre Laurta y el conductor en la terminal de Concordia. El acusado había ofrecido 1,5 millones de pesos por el viaje, dato que Palacio alcanzó a comunicarle a su hermana antes de iniciar el trayecto.

El recorrido del vehículo fue trazado con precisión: ruta 22, autovía 14, caminos secundarios, General Campos y luego ruta 18 rumbo a Córdoba, donde se perdió el rastro del auto.

El doble femicidio y la huida de Laurta

Una vez en Córdoba, Laurta ingresó armado al domicilio de su ex pareja. Disparó contra Luna Giardina y Mariel Zamudio, provocando la muerte de ambas, y escapó con el niño en un taxi. Fue detenido al día siguiente en Gualeguaychú, cuando intentaba continuar su fuga.

Al ser trasladado, Laurta aseguró que había actuado para “rescatar” a su hijo de una supuesta red de trata. “Estoy en paz. Hice lo necesario”, dijo ante las cámaras, una versión que fue desmentida por la investigación judicial.

 

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