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DÍA MUNDIAL DEL PRESERVATIVO: MITOS Y VERDADES QUE DEBÉS CONOCER SOBRE EL USO DEL CONDÓN

Mientras la tendencia global muestra una disminución en su uso, profesionales de la salud advierten que el aumento de infecciones de transmisión sexual (ITS) se debe al desconocimiento. Cuál es la información errónea que más circula sobre el tema.

Desecho: envolver en papel y desecharlo en un cesto de basura; nunca al inodoro

Este 13 de febrero se cumplen 18 años de la primera celebración del Día Mundial del Preservativo. La fecha surgió por iniciativa de AIDS Healthcare Foundation (AHF) con el fin de promover la utilización de una herramienta elemental para cuidar la salud y prevenir tanto infecciones de transmisión sexual (ITS) como embarazos no deseados. Sin embargo, expertos advierten que hoy su uso va en disminución, y en buena parte se debe al desconocimiento o a información errónea sobre el tema.

Preservativo, condón, forro o profiláctico son algunas de las tantas maneras para nombrarlo. Pese a la creatividad y la variedad terminológica —que cada vez es más amplia—, las estadísticas en Argentina reflejan un uso cada vez menor entre la población. Esta situación genera una alerta roja en los sistemas sanitarios por el rebrote de patologías que parecían controladas.
Un ejemplo claro es el crecimiento de casos de sífilis en 2025 dentro del territorio nacional. Los contagios superaron en un 71% el promedio de cinco años anteriores y superaron los 46 mil casos confirmados, de acuerdo al último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN). Además, el 98% de las personas que contrajeron VIH lo hicieron a través de relaciones sexuales sin preservativo.
En el caso argentino, otro factor es que se redujo la inversión en salud pública y, en particular, se recortaron los fondos para el programa de lucha contra el VIH. Fundación Huésped analizó el Presupuesto 2026 y concluyó que, si bien el proyecto prevé una recuperación en 2026 tras un 2025 sin compra ni distribución de profilácticos, no se puede asegurar la continuidad del programa con la efectividad y el alcance que tenía hasta 2023.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) también confeccionó informes con datos concretos sobre el uso de profilácticos en los últimos años. “En 2020 se registraron 374 millones de casos nuevos de ITS en todo el mundo entre adultos de edades comprendidas entre los 15 y los 49 años; de ellos, uno de cada cuatro tenía cura: sífilis, clamidiosis, gonorrea y tricomoniasis. La mayoría de esos casos podían haberse evitado mediante el uso correcto del preservativo”, expresa en su sitio oficial el organismo.
Históricamente, con una eficacia de protección del 98% si se usa correctamente (una de las más altas en cuanto a métodos anticonceptivos y contra enfermedades venéreas), el uso de preservativos ha sido decisivo para combatir la pandemia del VIH. “Según las estimaciones de las simulaciones de modelos, la mayor utilización del preservativo registrada a partir de 1990 ha evitado aproximadamente 117 millones de nuevas infecciones por el VIH”, explica la OMS.Más allá de los datos duros y las estadísticas, la intimidad del ser humano es un nicho que se construye o, mejor dicho, se ensambla a través de los secretos, el desconocimiento y la vergüenza. El uso del preservativo es una práctica que, en muchas ocasiones, se lleva a cabo mediante consejos y recomendaciones de personas que fueron instruidas por otras, quienes, a su vez, aprendieron a través de una pantalla, una revista o un amigo. Por eso es necesaria la intervención profesional, la palabra autorizada, la voz de un médico.

Mitos y verdades sobre el uso del preservativo

La falta de educación sexual integral fomenta creencias falsas que ponen en riesgo a las personas. La falta de acceso a la información, o la desinformación a un clic de distancia, derivan en afirmaciones incorrectas sobre la práctica sexual con preservativo que se repiten y comparten. A continuación, algunas frases cotidianas que atentan contra la salud y las respuestas de voces especializadas que conversaron con C5N para desterrar prejuicios.

1. “El uso de dos preservativos al mismo tiempo brinda más protección”

“Usar doble preservativo no contribuye a tener mayor protección, sino todo lo contrario: la fricción de los dos puede hacer que ambos preservativos se rompan”, precisó Ana Gun, médica infectóloga (MN 6470), coordinadora de laboratorio en la Dirección de Investigaciones de Fundación Huésped.

2. “El preservativo disminuye la sensibilidad”

“Hay distintos tipos de preservativos y para todos los gustos (ultrafinos, texturados, con lubricante). Muchas veces los preconceptos que tenemos, junto con el factor psicológico y la falta de costumbre, son los verdaderos motivos de esta percepción”, mencionó Gun, y reforzó que “es importante una real implementación de la Educación Sexual Integral para entender que el cuidado también forma parte de la salud sexual, basada en la información, la comunicación y el disfrute”.

En el mismo sentido, la doctora Ayelén Farbman (MN 141429), especialista en infectología, sugirió no invalidar las afirmaciones de quienes aseguran que existe pérdida de sensibilidad para que no se sientan inhibidos, sino tratar de comprender la situación. Para encontrar una solución “hay que creerle y de alguna manera buscar juntos”, señaló.

3. “Solo hay que usarlo si no se utilizan otros métodos anticonceptivos”

“Otros métodos anticonceptivos como las pastillas o el DIU solo previenen embarazos no intencionales, pero no previenen infecciones de transmisión sexual (ITS). El preservativo es el único que previene la transmisión de ITS y embarazo al mismo tiempo”, marcaron ambas profesionales taxativamente. “Es sumamente importante el rol del profesional: hacer consejería y derivar si se cree que es importante para el paciente”, agregó Farbman.

4. “Se pueden usar lubricantes como aceite o vaselina”

“Es importante usar solo lubricantes a base de silicona o agua, no a base de aceite, ya que pueden dañar el látex. Es decir que no es recomendable usar aceites de coco, lociones para masajes o vaselina”, puntualizó Gun.

5. “Si no hay eyaculación, no hay riesgo”

“Aunque no haya eyaculación, sí puede haber riesgo de embarazo, ya que existe el líquido preseminal. Antes de eyacular, el pene libera un líquido preseminal que puede contener espermatozoides. No siempre, pero puede alcanzar para un embarazo”, mencionó Gun, quien añadió: “Además, al no usar preservativo, existe el riesgo de adquirir infecciones de transmisión sexual. Por eso, es trascendental el uso del preservativo desde el inicio hasta el final de la relación sexual. Es el único método que previene ITS y embarazo al mismo tiempo”.

6. “El preservativo es muy caro y de difícil acceso”

“Hay preservativos gratuitos en hospitales y centros de salud, y opciones accesibles en farmacias. También hay muchas organizaciones, como Fundación Huésped, donde podés conseguirlos de forma gratuita. Además, las prepagas y obras sociales deben reintegrar el valor de los preservativos mediante una orden médica”, afirmó Gun. Esto está avalado por la Ley 25.673 de Salud Sexual y Procreación Responsable.

Farmban hizo una interesante aclaración: “Para recetar preservativos no tiene por qué ser un infectólogo”, expuso y, como recomendación a otros profesionales, aconsejó: “Está bueno como práctica, además de dar la medicación o de recetar algo en especial, hacer la pregunta al paciente: ‘¿Necesitás preservativos?’, para incentivar a que la gente los lleve, los use y los pida”.

7. “No se necesita en parejas estables”

“El preservativo también es importante en parejas estables para prevenir ITS. La confianza no reemplaza al cuidado. También es muy importante realizarse testeos previos y periódicos”, precisó Ana Gun. La Dra. Farbman explicó que “depende mucho del código de cada pareja, porque por eso son parejas estables, pero a la vez son abiertas”. La profesional destacó que para cuidarse y proteger al otro hay que tener claro y diferenciar que “pareja estable no es lo mismo que exclusiva, ni abierta, ni cerrada”.

8. “El preservativo corta la circulación”

“Los preservativos son elásticos y están diseñados para ajustarse al pene sin causar daño. Existen preservativos con talles más grandes. Si lo sentís demasiado apretado o no llega a la base del pene, probablemente no sea el talle adecuado y tengas que buscar otro”, indicó Gun. Para Farbman, este preconcepto está más arraigado en personas mayores, “quizás en las personas de más de 50”, mientras que en jóvenes no son tan frecuentes los comentarios de esta índole.

9. “No se necesita en el sexo oral”

“El preservativo es importante en todo tipo de relación sexual, porque el VIH y otras ITS, como la clamidia, pueden transmitirse a través del sexo oral”, sostuvo Gun. La Dra. Farbam adhirió a lo dicho por su colega y adicionó que “se pueden transmitir HPV, gonorrea y sífilis”, infecciones “superfrecuentes” y de las cuales la población no siempre tiene conocimiento.

10. “Se pueden reutilizar”

“No, el preservativo no es reutilizable. Si vas a tener sexo oral, vaginal y anal, es importante que uses uno nuevo por cada tipo de relación sexual. Lo mismo después de una eyaculación, o con cada erección nueva”, recalcó Gun. En tanto, Farbman complementó con una advertencia respecto al paquete del producto: si el envoltorio “no está del todo cerrado o está abierto”, no es seguro para su uso.

11. “Se pueden guardar en la billetera”

“Mejor guardarlo en un lugar fresco y seco”, consideraron ambas infectólogas.

12. “Las personas con alergia al látex no pueden usar preservativo”

“Existen preservativos fabricados con poliuretano o polisopreno que son aptos para personas con esta alergia”, esclareció la Dra. Gun.

Cómo se utiliza el preservativo: el paso a paso que ayuda a evitar riesgos

Las infectólogas desmitificaron ciertos prejucios sobre el preservativo y su uso. Ahora bien, ¿cuál es la forma correcta de usarlo durante el acto sexual? Aquí una pequeña guía que intenta orientar sobre la colocación, utilización y retiro del profiláctico para evitar sustos o sobresaltos.

    1. Control inicial: comprobar la fecha de vencimiento y chequear que el envoltorio no esté roto.
    2. Colocación: abrir con cuidado, apretar la punta para eliminar el aire y colocar sobre el glande del pene erecto.
    3. Desenrolle: deslizar el preservativo hasta la base del pene. Si no desenrolla, está al revés; desechar y usar uno nuevo.
    4. Lubricación: usar solo lubricantes a base de agua o silicona; los de aceite dañan el látex.
    5. Retirada: sostener el profiláctico firmemente contra la base del pene inmediatamente después de la eyaculación y antes de que el pene se ablande.
    6. Desecho: envolver en papel y desecharlo en un cesto de basura; nunca al inodoro

 

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