A más de 18 años del asesinato de Mara Mateu, la adolescente de 16 años que fue encontrada sin vida en los médanos de Santa Teresita en marzo de 2008, su familia enfrenta una nueva instancia judicial que reaviva el dolor por el crimen.
La defensa de Adrián Svich, uno de los dos hombres condenados a prisión perpetua por el femicidio, presentó un planteo para revisar los análisis genéticos que formaron parte de la investigación. El pedido fue rechazado por el Tribunal de Casación Penal bonaerense y ahora llegó a la Suprema Corte de Justicia de la provincia, donde se aguarda una nueva definición.
Leónidas Mateu, padre de la víctima, cuestionó la iniciativa y manifestó su preocupación ante la posibilidad de que vuelvan a analizarse pruebas que, según sostiene, fueron fundamentales para establecer la responsabilidad del condenado.
“De ahí a querer revisar los ADN y, por consiguiente, tener que volver a analizar todas las pruebas, la verdad es que no me parece”, expresó en declaraciones a TN.
El hombre también describió el desgaste emocional que provoca para la familia tener que volver sobre el expediente después de tantos años. “Sentimos que es algo que no se acaba nunca y eso hace que te explote la cabeza”, lamentó.
El pedido de revisión de las pruebas genéticas
La presentación judicial comenzó a mediados de 2025, cuando Svich, con el acompañamiento de Innocence Project Argentina, solicitó que se revisaran los estudios de ADN incorporados a la causa.
El planteo fue analizado inicialmente por el tribunal oral que intervino en el juicio y posteriormente por la Sala III del Tribunal de Casación Penal bonaerense, que resolvió rechazarlo.
Tras esa decisión, se impulsaron nuevas actuaciones para intentar que el pedido fuera examinado en otra instancia. El caso llegó así a la Suprema Corte bonaerense, mientras se aguarda que se determine cómo continuará el trámite.
Leónidas Mateu sostiene que la condena no se apoyó exclusivamente en los análisis genéticos, sino también en otros elementos reunidos durante la investigación. Entre ellos, mencionó indicios recolectados en el lugar del crimen y el hallazgo de pelos de su hija en la habitación donde se alojaba Svich.
El padre de Mara recordó que estuvo presente cuando personal de Gendarmería realizó el levantamiento de ese material, ya que participaba en el expediente como parte constituida en la causa.
“Hay una gran cantidad de pruebas que acreditan que fue él”, afirmó, al cuestionar el intento de revisar los elementos que derivaron en la condena.
El dolor de una familia que vuelve a revivir el crimen
Las nuevas presentaciones judiciales volvieron a generar angustia entre los familiares de Mara, que deben afrontar una vez más los recuerdos de lo ocurrido y la posibilidad de que se discutan aspectos centrales del proceso.
Mateu describió cómo la ausencia de su hija permanece presente en la vida cotidiana y recordó el vacío que dejó su muerte en el hogar familiar.
“Imaginate el lugar, en la mesa ya no está esa silla ocupada, en ese cuarto tampoco está mi hija”, expresó. Luego resumió el sentimiento de sus seres queridos: “Se siente mucho dolor, realmente”.
También cuestionó el impacto que tuvo el juicio original, al recordar la dureza de tener que escuchar los argumentos sobre la responsabilidad penal de quienes fueron condenados por el crimen.
“El debate fue muy duro de afrontar, porque ahí se estuvo debatiendo si un tipo que violó a tu hija y te la mató, es inocente o no. La familia quedó vacía después de eso”, manifestó.
El padre de la adolescente también rechazó las expresiones públicas de Svich difundidas en videos de Innocence Project Argentina, en las que, según relató, el condenado pidió justicia por Mara.
Mientras aguarda una resolución judicial, la familia insiste en que se tengan en cuenta las pruebas reunidas durante la investigación y vuelve a expresar su preocupación por la prolongación del conflicto judicial.
Cómo fue el femicidio de Mara Mateu
Mara tenía 16 años cuando fue asesinada el 23 de marzo de 2008 en Santa Teresita, partido de La Costa. Esa noche había salido de su casa para dirigirse al centro comercial de la ciudad balnearia, pero no regresó en el horario previsto.
Al día siguiente, un turista que paseaba a su perro encontró el cuerpo de la adolescente entre los médanos, en las inmediaciones de la avenida Costanera y la calle 36.
La autopsia estableció que había sido golpeada, abusada sexualmente y estrangulada con las manos y el cordón de una de sus zapatillas. Las pericias también indicaron que había intentado defenderse de sus agresores.
Por el crimen fueron condenados a prisión perpetua Adrián Svich y Diego Buzzo.
Durante la investigación, distintos testimonios y peritajes permitieron reconstruir parte de lo sucedido. En el caso de Svich, un análisis genético realizado sobre una camisa estableció una coincidencia con el perfil de Mara y constituyó uno de los elementos relevantes para la condena.
En cuanto a Buzzo, la investigación reunió testimonios que lo ubicaban caminando junto a la adolescente la noche de su desaparición. Además, las pericias genéticas detectaron rastros vinculados con él en el cuerpo de la víctima, su campera y el cordón utilizado para estrangularla.
A casi dos décadas del femicidio, la familia de Mara continúa reclamando que se respete lo resuelto en el proceso judicial, mientras permanece a la espera de una nueva decisión sobre el planteo de la defensa de uno de los condenados.




