La investigación por el crimen de Ramona Emilia Medina sumó en las últimas horas nuevos y estremecedores hallazgos en la ciudad de Las Termas de Río Hondo. Bajo la coordinación del fiscal Gustavo Montenegro, efectivos policiales desplegaron un intenso operativo en la zona del cementerio local, donde se realiza un exhaustivo rastrillaje en busca de evidencias vinculadas al caso.

La mujer, de 65 años, había sido reportada como desaparecida el domingo y su ausencia generó preocupación inmediata entre familiares y vecinos. El lunes por la noche se produjo el primer hallazgo: parte de su cuerpo apareció calcinado, lo que dio un giro dramático a la investigación.
Las tareas investigativas condujeron a los uniformados hasta una vivienda situada sobre calle San Martín, entre Italia y Saavedra, en el barrio Herrera El Alto. En ese domicilio reside Ricardo Luis Bustamante, de 38 años, conocido como “Chuki”. Allí se concretó un allanamiento en el que se secuestró un teléfono celular con características similares al que utilizaba la víctima. El procedimiento fue llevado adelante por distintas divisiones de la Policía de Santiago del Estero, en articulación con la fiscalía interviniente.
Con el avance de las actuaciones, Bustamante brindó una declaración que orientó a los investigadores hacia la parte posterior del cementerio termense. En ese sector fue encontrado el cuerpo sin vida de una mujer, envuelto en sábanas y con claros signos de haber sido incendiado.
Este martes, desde las primeras horas, se reforzó el despliegue policial en el lugar. Durante el nuevo rastrillaje se logró ubicar el cráneo calcinado y otros restos de Medina. Hasta entonces, solo se habían recuperado las extremidades inferiores. Los peritos trabajan ahora para determinar si el desmembramiento fue consecuencia de la acción de animales o si existió intervención directa del principal sospechoso.