Enzo Ariel Bustamante Argañaraz tenía solo 15 años y un futuro ligado al fútbol. Resultó gravemente herido durante una celebración de Fin de Año que no contaba con autorización y, tras permanecer cinco días internado en estado crítico, falleció. Mientras tanto, el responsable del ataque continúa evadiendo a la Justicia. Este jueves, familiares y amigos le dieron el último adiós en medio de un profundo dolor.

Luego de los festejos por la llegada del Año Nuevo, Enzo —a quien todos llamaban con cariño “Cabra”— se retiró del domicilio de su abuela. Antes de irse, se despidió de su tía Marina, quien se hizo cargo de su crianza tras la pérdida de sus padres, y compartió unos minutos con su novia, Brenda, antes de dirigirse a una reunión social.
El adolescente, que había pasado por el Club Atlético Villa Unión y actualmente integraba las divisiones formativas del Club Atlético Banfield de La Banda, asistió a un evento realizado sobre calle 1009. En ese contexto se produjo una discusión que terminó de la peor manera: Enzo fue atacado con un arma blanca y sufrió una herida profunda en el abdomen. Aunque un amigo le sugirió recibir atención médica, fue trasladado inicialmente a su vivienda de calle 27 de Abril.
Al día siguiente, al notar la gravedad de la lesión, un familiar lo llevó al Centro Integral de Salud Banda. Tras los estudios realizados, los médicos constataron la complejidad del cuadro y decidieron derivarlo al Hospital Regional, donde fue sometido a una intervención quirúrgica. En paralelo, la familia radicó la denuncia en la Comisaría Comunitaria Nº 14. Sin embargo, el agresor no fue detenido y permanece prófugo, pese a que su identidad comenzó a circular en redes sociales.
Enzo luchó por su vida durante cinco días, hasta que finalmente se confirmó su fallecimiento. Su despedida estuvo marcada por escenas conmovedoras: el cortejo fúnebre partió desde su casa hacia el cementerio de La Banda, acompañado por el sonido de motocicletas, una de sus grandes pasiones, y escoltado por jinetes. Entre aplausos, lágrimas y motores acelerando, familiares y amigos reclamaron justicia.
Por disposición del fiscal de Banda y Robles, efectivos del Departamento de Homicidios y Delitos Complejos trabajan en la búsqueda del acusado. Además, se abrió una investigación paralela para determinar las causas que originaron la pelea dentro del evento, mientras se toman declaraciones a testigos que estuvieron presentes aquella noche.