El Matador volvió a sentir dolores en la zona lumbar y por eso no será citado para jugar ante Gimnasia de Mendoza.

Otra más. Otra ausencia más. A esta altura, Edinson Cavani no pega una. No puede con sus problemas físicos. De nuevo un dolor en la zona lumbar, el que viene arrastrando desde el año pasado, lo saca de un partido de Boca. Ahora, quedó descartado para el choque de este sábado ante Gimnasia de Mendoza.
La realidad es que es un episodio tras otro, que fueron limando su relación con la gente, al punto que contra Racing el Matador dejó la cancha con silbidos de toda la Bombonera. Una muestra de que ya perdió crédito en los hinchas por sus constantes ausencias y su escaso aporte para el equipo.
Este 2026 lo arrancó afuera, por un tratamiento especial en esa zona lumbar que hoy lo para otra vez, y cuando volvió, contra Platense, su imagen en una entrada en calor que se hizo viral sorprendió a todos: el Matador no sólo no pudo completar los trabajos pre competitivos, sino que terminó sentado en una heladerita, en una foto muy cuestionada adentro y afuera (Ruggeri, de hecho, sugirió que el 10 debía retirarse).
Luego, entró en el segundo tiempo, se mostró activo, pero tampoco pudo convertir (falló una chance clara, eso sí, pero estaba en offside). Por eso, su titularidad contra Racing fue una sorpresa. Y su rendimiento, acorde a su poca actividad en este último tiempo y a los problemas físicos que no lo dejan estar al 100%. Aun así, jugó casi 80 minutos contra la Academia, pero el hincha dijo basta: y lo despidió con silbidos y reprobación, todo un quiebre en la relación.
La realidad es que, según se supo en estas horas, Cavani terminó ese partido contra Racing otra vez con dolores lumbares. Justo la Academia le traía malos recuerdos, porque fue en la semifinal del Clausura que no pudo entrar en el ST justamente por esa misma razón: una molestia en ese lugar mientras hacía el calentamiento al lado del banco.
Pero como arrancó bien la semana, parecía que había dejado atrás esa alerta. Incluso, en una decisión que hizo ruido, Cavani se quedó en Buenos Aires y no se subió al avión privado que Paredes rentó para acompañar al equipo en Salta, por Copa Argentina (sí viajaron Zeballos, Barinaga y Velasco). La razón: el uruguayo quería ponerse bien para jugar el sábado y por eso hasta pintaba para ser titular, en este caso con Adam Bareiro.
Sin embargo, una nueva molestia, en la práctica de este jueves, lo saca del partido contra Gimnasia de Mendoza y quizás, por un tiempo más.