Comenzó el ambicioso plan de obras para actualizar el circuito porteño a estándares internacionales. También se podría usar para las competencias de MotoGP.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires puso en marcha la primera etapa del plan maestro para modernizar el Autódromo Oscar y Juan Gálvez con el objetivo de volver a reposicionar al circuito a nivel internacional y habilitar el regreso de competencias de primer nivel como el MotoGP y, a futuro, la Fórmula 1.
La obra inicial contempla la construcción de un nuevo edificio con 32 boxes, cada uno con siete metros de frente, además de áreas técnicas y una torre de control integrada. El complejo tendrá más de 12 mil metros cuadrados cubiertos y superará los 6 mil metros cuadrados descubiertos, con una infraestructura pensada para cumplir los requisitos de las principales categorías del automovilismo y motociclismo mundial.
“El objetivo es modernizar el Autódromo no solo para recibir al MotoGP, sino también para que Buenos Aires vuelva a estar en el radar de la Fórmula 1”, afirmó el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Según precisó, cada evento internacional de estas características genera inversiones superiores a los 150 millones de dólares y un impacto directo en el empleo, en línea con el plan de desarrollo del sur de la Ciudad.
En una segunda etapa, actualmente en proceso licitatorio, comenzarán las obras sobre la pista. El proyecto fue desarrollado por la Secretaría de Deportes de la Ciudad junto a Tilke Engineers & Architects, firma internacional especializada en el diseño y actualización de autódromos bajo los estándares más exigentes.
El cronograma prevé un año de trabajos, con finalización durante el primer trimestre de 2027. El objetivo es que ese año el MotoGP vuelva a competir en Buenos Aires, algo que no ocurre desde 1999, con la generación estimada de unos 5.000 puestos de trabajo.
La remodelación de la pista incluirá un ensanche general a 12 metros, con excepción de la recta principal, que mantendrá 15, nuevas curvas de baja y alta velocidad y una extensión total cercana a los 4.300 metros. El trazado incorporará rectas de hasta 1.000 metros, aptas para superar los 300 km/h, y estará adaptado a las exigencias de las mecánicas híbridas.
Además, se colocará un pavimento especialmente diseñado, más de 3.000 metros de pianos homologados por la FIA y la FIM, una nueva calle y muro de boxes, mejoras integrales en seguridad y tecnología de última generación, con sistemas electrónicos de señalización.