La Fórmula 1 avanza hacia una reforma reglamentaria de peso y, de manera inesperada, un accidente protagonizado por Franco Colapinto terminó siendo el punto de partida para una nueva regla que busca aportar claridad y equidad en las sesiones de clasificación. La FIA confirmó cambios en el criterio de anulación de tiempos, a partir de lo ocurrido en el Gran Premio de Imola, una situación que generó fuerte controversia.

El hecho se produjo durante la Q1 en el circuito Enzo e Dino Ferrari, cuando el piloto argentino sufrió un impacto significativo que derivó en la inmediata aparición de la bandera roja. Aquella competencia marcaba, además, el regreso de Colapinto a la Fórmula 1, tras ocupar el lugar de Jack Doohan.
En ese contexto, el británico Oliver Bearman (Haas) alcanzó a completar su vuelta y registró un tiempo que le permitía avanzar de instancia. Sin embargo, la FIA invalidó el giro, al considerar que el accidente se había producido segundos antes de que el auto cruzara el punto de control del cronometraje oficial.
La decisión desató el reclamo de Haas, que presentó imágenes de la cámara onboard del piloto, donde —según argumentaron— no se advertían señales visuales de advertencia, como paneles luminosos o banderas en pista. Pese a la protesta, el resultado no se modificó y Bearman quedó fuera de la clasificación, en una maniobra que su equipo consideró injusta.
Qué cambia a partir de ahora
Tras evaluar el caso durante varios meses, la FIA resolvió actualizar el Código Deportivo Internacional para evitar interpretaciones ambiguas. La nueva disposición establece criterios estrictos:
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Invalidación automática: toda vuelta completada luego de activarse la bandera roja será anulada sin excepción.
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Tiempo oficial como referencia: el momento exacto de la interrupción lo determinará el sistema de cronometraje; si falla, decidirán el Director de Carrera y el responsable de tiempos.
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Aplicación general: la norma regirá para entrenamientos, clasificaciones y competencias.
Una discusión que sigue latente
La medida también reabrió un debate dentro del paddock: la responsabilidad del piloto que provoca la bandera roja. Varias escuderías sostienen que quien genera una interrupción afecta directamente a otros competidores que venían marcando vueltas rápidas.
En categorías menores, el causante puede perder sus mejores tiempos o recibir sanciones en la grilla. En la Fórmula 1, esa posibilidad aún está en análisis. Mientras tanto, el incidente de Colapinto en Imola ya dejó su marca, dando origen a un cambio reglamentario que promete modificar el desarrollo de las clasificaciones a partir de 2026.