El portugués es un ícono del fútbol por sus goles, récords y una vigencia que lo acerca a disputar su sexta Copa del Mundo. En Estados Unidos, Canadá y México volverá a competir con la Pulga, que también disputará su último mundial.

Cristiano Ronaldo cumple 41 años donde se destaca su magia, ambición en el fútbol y récords que marca una carrera llena de éxitos personales y que, sin dudas, su nombre figurará en las páginas de ídolos en el fútbol moderno. Sin embargo, en su historia no puede faltar la mención de Lionel Messi, quien también lo ayudó en su carrera: juntos protagonizaron la rivalidad más influyente de los últimos años.
Indudablemente, hablar de Cristiano es sinónimo del rosarino, ya que a su modo ambos fueron complementarios para elevar el estándar del fútbol de élite. Durante más de una década, cada temporada fue una comparación permanente con goles, asistencias, títulos, premios individuales y actuaciones destacadas, siendo jugadores fundamentes no solo en los clubes donde jugaron, sino también sus respectivas selecciones.
Mientras el campeón del mundo en Qatar 2022 con Argentina supo destacarse con su talento natural, genialidad espontánea y una lectura del juego única, el portugués se centró en el trabajo minucioso, una obsesión por su físico al extremo y la determinación pura. Si bien tienen una gran diferencia, los caminos iban hacia la misma dirección: la cima del estrellato mundial por su talento.
Durante una entrevista, el rosarino aseguró que no son amigos, pero sí tienen “un gran respeto”: “Tengo mucha admiración por él y por la carrera que ha tenido y sigue teniendo, porque sigue compitiendo al máximo”.
La de ambos fue una rivalidad de enfrentamientos personales que se creó el entorno del mundo del fútbol, sin embargo, para ellos era por una exigencia mutua. Clásicos entre Real Madrid y Barcelona, noches de Champions, premios compartidos y estadísticas imposibles fueron testigo del talento que mutuamente se retroalimentaban y que los amantes del fútbol supieron apreciar en primera persona.
“Siempre fue una ‘batalla’. En lo deportivo fue muy linda. Mutuamente nos alimentábamos el uno al otro porque los dos somos muy competitivos”, agregó el ex-Barcelona haciendo referencia de cómo la competencia empujó a ambos a ser mejores.
Ronaldo y Messi superaron marcas que parecían inalcanzables, reescribieron récords goleadores y llevaron la discusión futbolera a cada rincón del planeta, sin sentido ya que el fútbol disfrutó del talento y magia dentro del campo de juego.
“Tengo un cariño por él, porque a mí siempre me trató bien y me respetó mucho como rival”, supo responder en otras entrevistas el ex–Real Madrid sobre su rivalidad con el bicampeón de América y remarcó un concepto en la misma línea que Messi: “No somos amigos, pero somos colegas que se respetan mucho”.