Los empleados denunciaron que llevan meses sin cobrar lo que les corresponde y realizaron una protesta frente a la empresa ubicada en Lanús. Además de las deudas salariales, algunos trabajadores alertaron sobre la pérdida de la cobertura médica para sus familias, incluidos hijos con discapacidad.

La crisis en la fábrica de caramelos Lipo, ubicada en Lanús, provincia de Buenos Aires, derivó en una protesta de trabajadores despedidos que reclaman el pago de indemnizaciones y salarios adeudados. Según denunciaron, son 25 los empleados afectados que quedaron fuera de la empresa y todavía no recibieron el dinero que les corresponde.
En declaraciones al canal C5N, los trabajadores relataron las dificultades económicas y familiares que atraviesan después de perder sus puestos de trabajo. Algunos llevaban décadas en la fábrica y aseguraron que, pese al tiempo transcurrido desde sus despidos, todavía no obtuvieron respuestas de la empresa.
Despidos y salarios adeudados: el reclamo de los trabajadores
Rubén es uno de los empleados afectados. Después de trabajar durante 29 años en la fábrica, fue despedido hace cuatro meses y todavía no consiguió otro empleo.
“Nos deben meses del año pasado y no nos liquidaron lo adeudado. No hay respuestas para los compañeros despedidos, solamente maltrato”, sostuvo al describir la situación que atraviesan él y sus excompañeros.
Los trabajadores reclaman que la empresa regularice las deudas salariales y abone las indemnizaciones correspondientes. También cuestionan la falta de respuestas frente a sus pedidos.
Familias afectadas por la pérdida de la obra social
La situación también repercutió en la salud y la economía de las familias. Valeria, quien ingresó a la empresa en 2002, contó que fue despedida sin recibir ningún pago y denunció que se habrían utilizado motivos inventados para justificar su desvinculación.
La mujer relató que dos meses antes había fallecido su esposo y que, además, tiene una hija con discapacidad que necesita medicación.
“Me dieron de baja la obra social”, expresó al explicar las consecuencias que tuvo la pérdida del empleo en su vida cotidiana.
Su testimonio expuso otra de las preocupaciones de los trabajadores despedidos: cómo afrontar tratamientos, medicamentos y otras necesidades médicas sin ingresos estables ni cobertura de salud.



