Un efectivo de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires fue apartado de sus funciones luego de ser acusado de dispararle y matar a una perra que descansaba en la Comisaría Comunal N.º 10, ubicada en el barrio porteño de Floresta. Tras conocerse el episodio, vecinos de la zona se concentraron frente a la dependencia para reclamar explicaciones y justicia.
La situación tomó estado público a través de la página de Facebook “Mascotas Floresta”, donde denunciaron la muerte de Manchita, una perra que vivía en la calle y que, desde hacía varios días, encontraba refugio del frío dentro de la comisaría. Según la publicación, el animal habría sido asesinado por un integrante de la fuerza.
El lunes por la tarde, vecinos se acercaron a la seccional para manifestar su indignación y exigir respuestas. En el lugar, les comunicaron que el caso ya se encuentra en manos de la Justicia y que el efectivo involucrado está sujeto a las medidas correspondientes, según informó la agencia Noticias Argentinas.
A través de la Resolución N.º 2026-626-GCABA-SECSEG, el secretario de Seguridad dispuso que, desde el 26 de octubre, el oficial pasara a la situación de servicio pasivo, una medida que implica su apartamiento de las funciones habituales mientras se tramita el caso.
En Argentina, matar a un animal o someterlo a actos de crueldad constituye un delito contemplado en la Ley Nacional N.º 14.346. La normativa establece penas de prisión de 15 días a un año para quienes incurran en estas conductas.
En la Ciudad de Buenos Aires, además de la legislación nacional, existen disposiciones locales que pueden contemplar sanciones económicas y otras medidas, según las características del hecho.




