La condena a prisión perpetua contra Diego Antonio Garzón quedó firme luego de que la Cámara de Apelaciones rechazara por unanimidad los recursos presentados por su defensa. El hombre fue declarado culpable del crimen de Nahiara Ayelén Gorosito, la joven asesinada durante un intento de robo en la ciudad de La Banda.
La resolución fue suscripta por las juezas María Gabriela Núñez, Inés Zamora y Olga Gay de Castellanos, quienes analizaron los argumentos de los abogados defensores y concluyeron que no existían motivos para modificar la pena impuesta en octubre de 2024.
El hecho ocurrió el 6 de enero de 2022, alrededor de las 18, en una parada de colectivos. De acuerdo con lo probado durante el juicio, Garzón intentó apoderarse del teléfono celular de la joven y, ante su resistencia, la atacó con un arma blanca. La herida afectó órganos vitales y provocó su muerte en el lugar.
El planteo de los abogados defensores
Después de la sentencia, la defensa solicitó que el delito fuera encuadrado como homicidio en ocasión de robo, al sostener que no había existido intención de matar. Esa calificación contempla una escala penal de entre 10 y 25 años de prisión.
Sin embargo, la fiscal Ximena Jerez y la querella defendieron la condena original y argumentaron que la violencia ejercida por el acusado fue determinante para concretar el robo.
Entre las pruebas consideradas durante el proceso también se destacó el comportamiento del condenado después del crimen. Según se acreditó, regresó a su domicilio, se cambió de ropa, quemó la campera que llevaba puesta y entregó el celular a su hermano para que lo vendiera. A esto se sumó el hallazgo de su ADN en el teléfono recuperado por los investigadores.
Los jueces ratificaron la intención de matar
Al analizar el expediente, las magistradas consideraron que las pruebas permitían sostener que Garzón actuó con intención homicida, debido a que dirigió el ataque hacia una zona vital del cuerpo de la víctima.
Asimismo, descartaron que las diferencias señaladas por la defensa en los testimonios fueran suficientes para invalidar las declaraciones de los testigos. En ese sentido, señalaron que las variaciones en los recuerdos de quienes atraviesan situaciones traumáticas no implican necesariamente que sus relatos carezcan de validez.
Con la decisión de la Cámara, se confirmó la sentencia contra Garzón por homicidio agravado criminis causa, en concurso real con robo simple. De esta manera, el condenado deberá cumplir la pena de prisión perpetua por el asesinato de Nahiara Ayelén Gorosito.




