El programa radial “El Rancho del Folclore” nació el 15 de octubre de 1990 en la recordada FM Libertad y, desde entonces, se consolidó como un espacio dedicado a preservar, difundir y poner en valor la música y la cultura popular de Santiago del Estero.
La propuesta surgió a fines de 1989, cuando Gustavo Alejandro Villavicencio, próximo a finalizar sus estudios secundarios, encontró inspiración en la renovación del folclore impulsada por “Los Santiagueños”, integrado por Peteco Carabajal, Juan Saavedra y Jacinto Piedra. Aquella nueva expresión artística despertó el interés por crear un programa que acompañara a los santiagueños con los sonidos y las voces de su propia tierra.
Desde sus comienzos, el ciclo contó con la conducción de su creador, Gustavo Alejandro Villavicencio, la programación musical de José Luis Sequeira y la colaboración de Mario Corbalán. Con el paso de los años, se convirtió en un clásico de las mañanas santiagueñas, con una propuesta centrada exclusivamente en la música de la provincia y en la difusión de sus principales referentes.
La Peña del Rancho, un escenario para las nuevas voces
En el año 2000, en el marco de los festejos por los primeros diez años del programa, nació “La Peña del Rancho”, una iniciativa que amplió la propuesta radial y abrió las puertas a nuevos talentos del cancionero popular.
La historia comenzó en un patio bien santiagueño del barrio San Martín, donde cada domingo se realizaban encuentros con transmisión radial en directo. El lugar se transformó en un punto de reunión para las familias y en una oportunidad para que artistas emergentes pudieran mostrar su música ante el público.
Por ese escenario pasaron numerosas figuras del folclore local y varios artistas que posteriormente alcanzaron reconocimiento. El crecimiento de la convocatoria llevó a trasladar la peña al Club de Maestros, un espacio emblemático en el que durante más de diez años se vivieron inolvidables jornadas de música y tradición.
A lo largo de su trayectoria, la organización también trabajó junto a instituciones santiagueñas, entre ellas clubes, colegios y academias. Además, impulsó certámenes destinados a descubrir nuevas voces y brindarles a los talentos seleccionados la posibilidad de grabar sus interpretaciones.
Presencia en los festivales y reconocimiento a su trayectoria
“El Rancho del Folclore” también construyó una importante presencia en los principales festivales del país, con coberturas, entrevistas a artistas y difusión de las novedades del ámbito folclórico. Desde sus micrófonos, el programa acompañó el desarrollo de la actividad musical y mantuvo un vínculo permanente con los protagonistas de la cultura popular.
Esa labor recibió numerosos reconocimientos a lo largo de los años. La Sociedad de Folcloristas Santiagueños distinguió a Gustavo Alejandro Villavicencio y al programa por su trayectoria y trascendencia, en el marco del Día del Folclorista.
También recibió distinciones de la Municipalidad de Santiago del Estero por su aporte a la música folclórica; de la Dirección de Cultura de la Provincia por la permanente difusión de la cultura popular; y de la Agrupación Músicos Populares Santiagueños por su apoyo constante a las manifestaciones populares.
Por su parte, la Municipalidad de la Capital reconoció a Villavicencio por su aporte a la cultura y las tradiciones santiagueñas. En 2020, la Honorable Cámara de Diputados de la Provincia también distinguió al programa al cumplirse tres décadas de su creación. A estos reconocimientos se sumaron otros otorgados por academias, clubes, asociaciones e instituciones vinculadas con la cultura.
Una historia que continúa en la radio
Actualmente, “El Rancho del Folclore” se emite por Radio Fantástica, en la frecuencia 91.7 MHz. La propuesta mantiene su compromiso con la difusión de la música santiagueña y cuenta con las efemérides diarias y la información de Héctor Rizólo, la colaboración de Carlos Alberto Corpos y la conducción y producción general de Gustavo Alejandro Villavicencio, su creador.
A más de tres décadas de su nacimiento, el programa continúa siendo un espacio de encuentro entre los artistas y el público, con la identidad santiagueña como protagonista. Su recorrido refleja el valor de la radio como herramienta para preservar las raíces culturales, acompañar a los músicos y mantener viva una tradición que se transmite de generación en generación.




