Los restos de Karen Romina García, de 32 años, fueron inhumados ayer a las 14 en el cementerio La Piedad, tras una ceremonia reservada en la iglesia evangélica a la que concurría. Había sido asesinada el lunes en el barrio Villa del Carmen. El adiós transcurrió entre lágrimas y un fuerte impacto en la comunidad por lo ocurrido. Sus cuatro hijos, todos menores de edad, quedaron a cargo de su abuela materna.
Los abogados Franklin Moyano y Malena Bustos, que representan a la familia, explicaron que la causa recién comienza. Según indicaron, la prioridad es esclarecer lo sucedido y juntar los elementos que permitan demostrar que el crimen ocurrió en un contexto de violencia de género.
Los letrados admitieron que el acusado no tenía denuncias previas, pero aclararon que eso no descarta episodios de violencia dentro de la pareja. Por ese motivo, consideran que lo que puedan contar familiares, vecinos y allegados será clave para reconstruir cómo era la convivencia.
Además, informaron que se hicieron pericias en la casa y se secuestraron elementos que serán analizados. Todavía esperan los resultados de los estudios médicos, que permitirán precisar cómo murió la mujer y definir si corresponde agregar agravantes a la calificación del delito.
Por el femicidio está detenido Rubén Ricardo Carrizo, de 39 años, pareja de la víctima. Según trascendió, se presentó en una dependencia policial junto a un familiar y confesó que la había asfixiado con una almohada en la mañana del lunes.
Mientras avanza el proceso judicial, los allegados de Karen reclaman justicia y enfrentan un cambio total en sus vidas. A la tristeza por la pérdida se suma la preocupación por los cuatro niños, que necesitan contención y apoyo.
Por último, los abogados anticiparon que tramitarán la reparación económica que la ley prevé para los hijos de víctimas de femicidio, y que también buscarán asegurarles acompañamiento psicológico.




