La causa contra el arquitecto santiagueño Eduardo Ignacio Murias, de 63 años, sumó un nuevo capítulo en la Justicia de Brasil. Está acusado de haber hecho comentarios racistas sobre un niño de siete años mientras viajaba en el tren turístico Maria Fumaça, en Minas Gerais.
Murias está preso desde mayo, cuando otros pasajeros lo denunciaron por sacarle fotos y filmar al menor, y por enviar ese material en chats junto con mensajes discriminatorios.
Según los datos que constan en el expediente, en uno de esos mensajes habría descrito al chico como “moreno, pero muy guapo” y habría bromeado con la idea de tenerlo como esclavo. También se le atribuyen frases en las que decía querer llevar a una persona esclavizada para que cuidara a las nietas de su interlocutor.
La audiencia de cierre
Ayer se realizó la audiencia final, en la que dieron su testimonio pasajeros del tren y personas cercanas al niño. De acuerdo con fuentes del proceso, el fiscal habría pedido que Murias sea condenado, y su defensa habría reclamado la absolución.
A diferencia de lo que sucede habitualmente en la Justicia argentina, los alegatos no se expusieron de forma oral. Las partes deberán presentarlos por escrito y sumarlos al expediente en los próximos días.
Con esos documentos en su poder, el tribunal evaluará los planteos de acusación y defensa y luego resolverá la situación procesal del arquitecto.
Qué puede pasar
Entre los escenarios que se manejan hay una posible condena, que según las estimaciones difundidas podría llegar a cuatro años de prisión, o una absolución. También se habló de qué ocurriría con su estadía en Brasil: podría dejar el país o ser expulsado, aunque eso dependerá de lo que decidan las autoridades.
Hasta ahora no hay sentencia. Murias seguiría detenido mientras el proceso avanza y, según trascendió, cuenta con el acompañamiento de un abogado santiagueño de su entorno.




