La madrugada del martes en la capital santiagueña no fue tranquila para el dueño de un local bailable ubicado en Domingo Juárez y 1002, en el barrio Los Álamos, que sufrió un robo de mercadería.
Pasadas las 00.30, una vecina notó movimientos sospechosos en el predio y llamó de inmediato al propietario, un hombre de 36 años. Cuando llegó, el comerciante comprobó que desconocidos habían forzado los accesos y se habían metido en el lugar.
Al recorrer el interior, descubrió que los ladrones habían apuntado directamente a lo más valioso: faltaban diez cajas de vodka de una marca muy conocida, es decir, sesenta botellas de un litro listas para revender.
Indignado, el dueño fue a la Comisaría Nº 14 y radicó la denuncia. En esa instancia aportó un dato clave: sospecha de un joven de 28 años, apodado “Pepo”, que vive en el barrio Matadero Viejo. Según los primeros testimonios, esta persona habría estado ofreciendo bebidas alcohólicas en la zona, lo que apunta a una venta clandestina.
El fiscal de turno, Dr. Nicolás Santillán, intervino de inmediato. Dispuso que personal de la Brigada Interna de la Departamental Nº 4 realice tareas de inteligencia para detener al principal sospechoso, y ordenó además las pericias correspondientes en el local para intentar recuperar todo lo robado.
Como el texto menciona a una persona identificable por su apodo y barrio, conviene mantener el uso del potencial (“habría”, “estaría”) y aclarar que se trata de un sospechoso, no de un condenado.




