El Taller de Canto HR, dirigido por Héctor Roldán, continúa formando nuevas voces santiagueñas y brindando un espacio para que los más pequeños puedan descubrir y desarrollar su talento musical. En una nueva visita a Mañana Fantástica, el profesor llegó acompañado por Mateo BarraZa y Mateo Salto Ibarra, dos niños integrantes del taller que ya comienzan a vivir sus primeras experiencias frente al público.
Con apenas siete y ocho años, respectivamente, los niños transitan sus primeros pasos en el canto y tuvieron la oportunidad de compartir su experiencia en la radio y prepararse para mostrar su talento.
Mateo Barraza, de 7 años, llegó acompañado por su papá, Martín. El pequeño cursa segundo grado y contó con entusiasmo parte de su vida cotidiana, tanto en la escuela como en el taller de canto.
Durante la entrevista, Mateo se mostró contento por estar en la radio y aseguró que actualmente obtiene muy buenas calificaciones en la escuela. Con la espontaneidad propia de su edad, contó que está teniendo un buen desempeño escolar mientras avanza también en su formación artística.
Por su parte, Mateo Salto Ibarra volvió a visitar la radio después de una primera presentación que había generado numerosos comentarios y muestras de apoyo en las redes sociales.
Al ser consultado sobre cómo se sentía al regresar, respondió con una palabra que resumió su entusiasmo: “Feliz”.
En esta oportunidad, Mateo llegó preparado para compartir su pasión por el canto junto a un compañero del taller, continuando así una experiencia que comenzó a despertar el interés del público.
La presencia de ambos niños representa también el crecimiento del Taller de Canto HR, que continúa incorporando nuevos alumnos y generando espacios para que puedan desarrollar sus capacidades desde temprana edad.
Héctor Roldán destacó especialmente la importancia de trabajar con niños y acompañarlos en sus primeros pasos dentro de la música.
“Estamos contentos de estar nuevamente aquí con los chicos. Vamos sumando alumnos, ensayos y ganas de mostrarle al público todo lo que vienen realizando en el trabajo diario”, expresó el profesor.
Para el docente, trabajar con niños de tan corta edad es una experiencia que le genera una especial satisfacción, principalmente porque puede transmitirles los conocimientos que adquirió a lo largo de su propia trayectoria.
“Para mí es lindo encontrar niños de esa edad porque me da mucha alegría enseñarles, darles lo mío, porque yo también he tenido esa edad y he cantado desde muy chiquitito”, manifestó.
De esta manera, el taller continúa apostando a descubrir nuevas voces y acompañar a los pequeños artistas en un proceso que combina aprendizaje, disciplina y pasión por la música.
Mateo Barraza y Mateo Salto Ibarra son parte de esa nueva generación de talentos que comienza a dar sus primeros pasos y que, con el acompañamiento de sus familias y de Héctor Roldán, encuentra en el canto un espacio para expresarse y desarrollar sus capacidades artísticas.




