La Escuela de Taekwondo Oro Kwan atraviesa una etapa de importantes desafíos deportivos, con la mirada puesta en competencias internacionales de alto nivel. Nicolás Bonahora, instructor IV Dan, junto a sus alumnos Bautista Pagani y Julieta Brescia, habló sobre la preparación que vienen realizando para afrontar el Panamericano de Colombia y el proceso clasificatorio rumbo al Campeonato Mundial de Bulgaria 2027.
En diálogo con Mañana Fantástica, Bonahora destacó que estos objetivos son el resultado de un proceso de varios años de trabajo y formación. El instructor lleva más de 20 años practicando taekwondo y cerca de una década dedicado a la enseñanza.
El próximo gran compromiso será el Panamericano que se disputará en Colombia, una competencia que, según Bonahora, representa un desafío de enorme exigencia para los atletas.
“Es una competencia de altísimo nivel. El campeonato del mundo es el máximo nivel deportivo que tiene el taekwondo y un Panamericano no está lejos de eso”, señaló.
Ante este escenario, explicó que la preparación debe ser intensa y sostenida.
Actualmente están ubicados en calle Pedro Leon Gallo 839 entre Cabanillas y 12 de octubre . Las clases se dictan de lunes a sábado. Por otra parte se dan clases en el Club Atlético Guemes los días lunes, miércoles y viernes de 18hs a 19hs.
Julieta Brescia y el desafío del Panamericano
Entre las atletas que se preparan para la competencia internacional se encuentra Julieta Brescia, quien cuenta con experiencia en torneos nacionales y locales y atraviesa una etapa de crecimiento dentro de la disciplina.
Durante este año participó en el Nacional de Mendoza, donde compitió en formas y lucha. Si bien no logró alcanzar el podio en las pruebas individuales, obtuvo importantes resultados en las competencias por equipos: primer puesto en lucha por equipos y segundo lugar en formas por equipos.
Ahora, su principal objetivo está puesto en Colombia. “Para este año, el Panamericano de Barranquilla, Colombia, tengo mucha esperanza, y también está el selectivo para Bulgaria”, expresó Julieta.
La joven atleta destacó que afronta esta etapa con entusiasmo y muchas horas de entrenamiento, consciente de la exigencia que implican las competencias internacionales.
Bautista Pagani, ante una nueva etapa deportiva
Bautista Pagani también atraviesa un momento importante en su carrera deportiva. Luego de obtener recientemente el cinturón negro, tuvo su primera experiencia nacional dentro de la categoría de danes.
El atleta contó que competir en esta categoría significó encontrarse con deportistas de gran experiencia y nivel.
“Es muy distinto de la categoría de colores, porque ya hay gente que tiene mucho nivel y viene de competir mucho. Ha sido una competencia bastante enriquecedora para mí”, explicó.
Aunque no consiguió subir al podio en el Nacional, consideró que la experiencia fue fundamental para continuar creciendo.
“Me he encontrado con competidores muy buenos, de los que he podido adquirir bastante experiencia”, sostuvo.
Posteriormente, participó en un campeonato provincial, donde logró el tercer puesto tanto en formas como en lucha.
Además de su crecimiento como competidor, Bautista se prepara para asumir una nueva responsabilidad: comenzar a dar clases dentro de la escuela. Que llevará adelante los días lunes, miércoles y viernes. Además está clasificado para Bulgaria 2027.
“Ahora el próximo desafío es empezar a dar clases”, contó, al señalar que comenzará con esta nueva tarea durante los próximos días.
El camino hacia Bulgaria 2027
Uno de los objetivos de mayor relevancia para los integrantes de Oro Kwan es el proceso clasificatorio para el Campeonato Mundial que se desarrollará Bulgaria en el año 2027.
Bonahora explicó que, luego del Panamericano, llegará una instancia decisiva en noviembre, donde los atletas deberán buscar la clasificación que les permita llegar a la máxima competencia internacional.
“Se necesita, por supuesto, ser seleccionado, clasificar para poder participar”, explicó el instructor.
Bautista, por su parte, confirmó que se encuentra dentro del proceso y que junto a sus compañeros logró avanzar en la instancia realizada en Tucumán.
“Fuimos los tres a Tucumán y hemos sido seleccionados para la siguiente etapa, que es ahora en noviembre”, señaló.
De esta manera, el Panamericano de Colombia aparece como una experiencia clave dentro del calendario deportivo, mientras que el selectivo de noviembre será otro paso importante en el camino hacia Bulgaria.
Una escuela que apuesta al crecimiento
Bonahora también destacó el crecimiento de la Escuela de Taekwondo Oro Kwan y el compromiso demostrado por sus alumnos.
Para el instructor, el crecimiento de sus alumnos representa uno de los principales logros de su trayectoria como formador.
“Estoy muy contento por cómo va creciendo mi escuela. El mérito es de ellos, por el entrenamiento que le ponen día a día”, afirmó.
En ese sentido, resaltó especialmente el nuevo rol que comenzará a asumir Bautista, quien tendrá la posibilidad de transmitir a otros alumnos los conocimientos adquiridos durante sus años de formación.
Con Colombia como próximo gran desafío y Bulgaria 2027 como objetivo de máxima, la Escuela de Taekwondo Oro Kwan continúa trabajando con disciplina y compromiso, buscando que sus atletas puedan representar a Santiago del Estero en escenarios deportivos de alcance internacional.
El doble desafío de competir y guiar a una nueva generación
Nicolás Bonahora, instructor de la Escuela de Taekwondo Oro Kwan, afronta nuevos desafíos deportivos tanto en su rol de competidor como de formador. En los próximos compromisos participará en la categoría adultos hasta 78 kilos y también buscará avanzar en el proceso clasificatorio rumbo al Campeonato Mundial de Bulgaria 2027.
“Son desafíos grandes y más aún la responsabilidad es mayor porque voy acompañado por mis alumnos”, explicó Bonahora, quien deberá combinar su propia preparación con el acompañamiento de los deportistas que representarán a la escuela.
En ese sentido, destacó la importancia de estar cerca de quienes tendrán sus primeras experiencias internacionales. Entre ellos mencionó a Seguín Costa, quien afrontará su primera competencia fuera del país.
“Uno tiene que saber acompañar, saber llevar, porque seguramente en un evento de tal envergadura los nervios van a estar a flor de piel, la ansiedad, el miedo. El que dice que no está nervioso, que no tiene miedo, miente”, expresó.
Bonahora sostuvo que la experiencia permite aprender a manejar esas emociones sin que desaparezcan por completo. “Uno con la experiencia igual tiene miedo, igual se pone nervioso; lo que pasa es que uno lo va sabiendo manejar”, afirmó.
El instructor también tiene la mirada puesta en el selectivo que se realizará para el Mundial de Bulgaria 2027, donde buscará conseguir nuevamente la clasificación y disputar así su tercer campeonato mundial.
“Los desafíos son muy grandes. Ojalá pueda quedar clasificado nuevamente y va a ser mi tercer campeonato del mundo”, señaló.
Bonahora ya tuvo participación en competencias mundiales anteriores, entre ellas las realizadas en República Checa, Italia y Kazajistán. Para él, estas experiencias trascienden el aspecto estrictamente deportivo.
“Es una experiencia de vida, más allá del deporte, poder compartir en otro país, con otra cultura, ver realmente el nivel que hay”, destacó.
El instructor explicó además que el Campeonato Mundial de Taekwondo ITF reúne a representantes de numerosos países y permite medirse con atletas de naciones de gran tradición dentro de la disciplina.
“Es un campeonato del mundo donde van 120 países”, señaló, al mencionar entre ellos a Corea del Norte, Ucrania, Rusia, Bulgaria, República Checa, Kazajistán y Grecia.
En este contexto, uno de sus deseos como formador es que sus alumnos también puedan alcanzar algún día ese escenario internacional. “Yo les digo a ellos que ojalá tengan algún día la posibilidad de hacer un campeonato del mundo y que no les falte el campeonato del mundo”, manifestó.
A sus 31 años, Bonahora reconoce que mantenerse competitivo implica un esfuerzo cada vez mayor, especialmente ante la aparición de atletas jóvenes.
“Cada vez se va haciendo más complicado. Tengo 31 años y por ahí van saliendo chicos de 18, 19 años que son aviones, andan volando”, comentó.
Por esa razón, explicó que debe intensificar su preparación física para poder competir en igualdad de condiciones. “Tiene que entrenar el doble o el triple para estar ahí, por lo menos en la parte física, a la par de ellos”, sostuvo.
Finalmente, marcó una diferencia entre las condiciones de preparación que existen en Argentina y las que observa en otros países. “Acá en Argentina uno tiene diferentes tipos de responsabilidades, con trabajo, familia y un montón de preocupaciones, y allá la verdad que el taekwondo es más profesional. Entonces ellos lo único que hacen es entrenar”, explicó.
Con experiencia mundialista y nuevos objetivos por delante, Bonahora continúa combinando su faceta de competidor con la tarea de formar y acompañar a una nueva generación de atletas de la Escuela Oro Kwan.




