La Escuela de la Familia Agrícola (EFA) N.º 26 de Garza, en el departamento Sarmiento, sostiene desde hace décadas una propuesta educativa diferente a la de una escuela secundaria tradicional. Con un sistema de alternancia, formación técnica y una fuerte vinculación con las familias y el territorio, la institución busca brindar herramientas para que los jóvenes del interior puedan desarrollarse sin perder el vínculo con el ámbito rural.

El rector de la institución, Daniel Ruiz, explicó que la escuela trabaja bajo un sistema de alternancia que combina períodos de formación en el establecimiento con etapas en los hogares de los estudiantes.

“Funciona con sistema de alternancia, alterna períodos de estudio en la casa y en la escuela. En este caso nosotros tenemos dos semanas en el colegio y dos semanas en la casa”, explicó.

Según señaló, este mecanismo permite que los alumnos puedan continuar colaborando con sus familias en las actividades que se desarrollan en el campo, sin dejar de lado su formación educativa.

La institución funciona desde 1989 y actualmente cuenta con una orientación técnica de seis años. Tiene además un sistema de albergue, donde los estudiantes permanecen durante los períodos de cursado.

Actualmente, la EFA N.º 26 cuenta con 148 alumnos, provenientes de distintos parajes y localidades del interior santiagueño, correspondientes a alrededor de ocho departamentos. Entre los lugares de procedencia mencionados por Ruiz se encuentran distintas comunidades de los departamentos Sarmiento, Figueroa, Salavina, además de estudiantes de Forres y Colonia Simbolar, entre otros puntos.

APRENDER HACIENDO

Uno de los principales pilares de la institución es combinar la formación académica con el aprendizaje de actividades productivas.

Ruiz explicó que los estudiantes trabajan en diferentes entornos formativos relacionados con la producción animal, producción vegetal, aves, apícola y huertas.

Además, desde los primeros años se promueve que los alumnos puedan desarrollar huertas junto a sus familias, mientras que durante el ciclo orientado profundizan sus conocimientos y realizan prácticas vinculadas a la elaboración de productos y al agregado de valor.

Entre las experiencias se encuentran actividades relacionadas con la industria de la carne y la elaboración de productos derivados.

En sexto año, los estudiantes realizan prácticas profesionalizantes, donde ponen en práctica los conocimientos adquiridos durante los años anteriores.

“Constantemente estamos buscando lo que es la formación integral y que los jóvenes aprendan haciendo”, sostuvo el rector.

LA ESCUELA TAMBIÉN LLEGA A LAS FAMILIAS

Otro de los elementos distintivos de la EFA son las visitas pedagógicas, mediante las cuales docentes y referentes de la institución se trasladan hasta los hogares de los estudiantes.

Ruiz explicó que estas visitas tienen como objetivo fortalecer el diálogo y el vínculo con las familias, además de acompañar y realizar sugerencias relacionadas con las producciones, las viviendas y las condiciones del entorno.

“Es un instrumento muy importante que nos une a nosotros: las visitas pedagógicas, donde la escuela sale al terreno, se va a cada casa de cada estudiante”, explicó.

La intención, remarcó, no es controlar cómo viven las familias, sino acompañarlas y aportar conocimientos que puedan contribuir a mejorar sus producciones y condiciones de vida.

EL PAPEL DE LAS FAMILIAS

Para la institución, la participación familiar resulta fundamental. Los padres y demás integrantes de cada hogar acompañan las actividades, trabajos prácticos y jornadas pedagógicas.

“Las familias son muy importantes porque trabajamos justamente con las familias”, afirmó Ruiz, al señalar que desde la escuela se busca mantener un vínculo permanente y generar espacios de diálogo y convivencia.

Esta relación permite que los conocimientos adquiridos en la escuela puedan trasladarse también a los hogares y aplicarse en las actividades productivas de cada familia.

EXPERIENCIAS MÁS ALLÁ DE GARZA

La EFA también busca que los estudiantes tengan contacto con otras experiencias productivas. Para ello se realizan visitas a distintos establecimientos y espacios relacionados con el sector.

Entre los lugares visitados mencionó Colonia Jaime, establecimientos de producción porcina, el vivero San Carlos y el Jardín Botánico, entre otros.

También destacó la realización de talleres vinculados con el manejo, la sanidad y el mejoramiento genético, con la participación de profesionales veterinarios.

El objetivo es que los estudiantes puedan ampliar su formación y conocer otras realidades productivas que muchas veces no están disponibles en su contexto cotidiano.

EL DESAFÍO DE QUEDARSE EN EL CAMPO

Uno de los principales desafíos que atraviesa la educación rural es generar oportunidades para que los jóvenes puedan desarrollar un proyecto de vida en sus propias comunidades.

Ruiz sostuvo que la EFA busca precisamente brindar herramientas para que los estudiantes puedan continuar sus estudios, acceder posteriormente a una tecnicatura o desarrollar actividades que les permitan encontrar una salida laboral en su propio entorno.

Sin embargo, reconoció que las posibilidades actuales para quienes deciden permanecer y trabajar en el campo son limitadas.

“Las posibilidades son pocas. Esa es la realidad”, afirmó el rector, quien señaló que muchos jóvenes terminan trasladándose a otros lugares en busca de mejores oportunidades y condiciones de vida.

UNA HISTORIA PERSONAL: DEL ALUMNO AL RECTOR

La trayectoria de la propia institución está reflejada en la historia de Ruiz. El actual rector fue alumno de la EFA y, años después, regresó para desempeñarse profesionalmente en ella.

“Yo soy uno de ellos”, expresó al recordar que fue formado en la escuela.

Además, destacó que actualmente comparte su trabajo con varios exalumnos que regresaron a la institución como docentes, técnicos y coordinadores.

“Somos varios en la escuela que somos egresados de la escuela”, señaló.

Para Ruiz, este recorrido demuestra que la institución puede convertirse en una herramienta concreta para que los jóvenes del interior continúen formándose y puedan construir sus propios proyectos de vida.

VINCULACIÓN CON INVESTIGACIONES Y OTRAS INSTITUCIONES

La EFA N.º 26 también procura mantener vínculos con distintos espacios académicos y de investigación, con el objetivo de acercar a los estudiantes a conocimientos y experiencias que no siempre están disponibles en su contexto.

“Siempre se intenta vincular de alguna manera con los diferentes catedráticos, que es lo mejor, porque es la única posibilidad también que tienen los chicos de conocer o de descubrir ciertas cuestiones que a veces el contexto no lo permite”, explicó Ruiz.

En esa misma línea, la institución participará del encuentro de la Red de la Mesopotamia Santiagueña, donde los estudiantes tendrán la posibilidad de mostrar sus producciones, compartir experiencias y conocer el trabajo de otras instituciones.

Ruiz destacó la invitación recibida y consideró que será una oportunidad para que los jóvenes puedan mostrar “lo que ellos hacen aquí en el interior”.

Con una propuesta que combina educación, producción, convivencia y un fuerte vínculo con las familias, la EFA N.º 26 de Garza continúa apostando a una formación que busca que los jóvenes del interior no solo incorporen conocimientos, sino que también encuentren herramientas para pensar y construir su futuro.