Tras celebrarse el Día de la Peluquero, Mañana Fantástica recibió a Josefina Castillo, reconocida peluquera de Santiago del Estero, quien compartió su experiencia, su pasión por la profesión y las tendencias que atraviesan actualmente al mundo de la belleza.

Castillo contó que su vínculo con la peluquería comenzó desde muy pequeña. “La pasión me ha nacido de chica, desde que peinaba Barbies. Después, en mi adolescencia, jugaba con mis compañeras a hacerles trencitas. Además, vengo de una familia de peluqueras y eso también me ayudó a reforzar mi pasión”, relató.
Para la profesional, la peluquería va mucho más allá de un corte, un color o un peinado. Se trata también de construir un vínculo de confianza con cada persona que se sienta en el salón.
“Siempre es un honor ser elegida y que una persona tenga la confianza de depositar básicamente su imagen, su autoestima en mí”, destacó.
En cuanto a las tendencias de esta temporada, Josefina señaló que el balayage y las baby lights continúan entre las técnicas más solicitadas, mientras que ganan protagonismo los tonos cálidos, dorados y beige, con efectos que buscan recrear una apariencia natural, como el cabello “besado por el sol”.
Sin embargo, remarcó que seguir una tendencia no significa aplicarla de manera automática. “No solamente es tendencia, sino también ver qué le queda bien a cada uno según su tono de piel, sus gustos y sus necesidades”, explicó.
A la hora de elegir un corte, la profesional considera fundamental realizar previamente una conversación y un diagnóstico capilar. Allí se evalúan las características del cabello, su historial de tratamientos, la fibra capilar y las preferencias de la clienta.
“Hay clientas que les queda divino el cabello corto, pero no les gusta. Entonces siempre hay varias opciones, pero siempre de acuerdo al rostro y al tipo de cabello”, sostuvo.
Castillo también hizo hincapié en los cuidados que deben mantenerse en casa. Recomendó realizar un cronograma capilar, incorporar nutrición y prestar especial atención a los tratamientos químicos.
Y lanzó una advertencia para quienes intentan realizar procedimientos por cuenta propia: “No se toquen en la casa con tinturas, con alisados. Estamos en la era de hacer todo solas y hay errores que a veces son irreversibles”.
Otro de los puntos centrales de su trabajo es conocer el historial químico del cabello antes de aplicar un nuevo procedimiento. “Es como una especie de historial que hacemos del cabello para tratar de no sobreprocesarlo”, explicó.
Actualmente, entre los tratamientos más solicitados se encuentran las nutriciones y reconstrucciones, especialmente en cabellos sometidos a decoloraciones y tinturas, además de los tratamientos alisantes, que continúan siendo muy demandados.
Pero para Josefina, el verdadero resultado de su trabajo no se mide solamente frente al espejo. También está en la transformación emocional que experimenta una persona al sentirse conforme con su imagen.
“Es un mimo al alma. Es primero salir y sentirse bien con uno mismo, sentir seguridad sobre uno mismo y también decir: ‘Bueno, estoy a la moda’”, expresó.
Una mirada que resume una profesión donde la técnica y la creatividad se encuentran con algo todavía más profundo: la confianza de una persona que se entrega a las manos de otra para volver a sentirse bien consigo misma.
