Un informe privado advierte que las ventas siguen en retroceso y apunta a la pérdida del poder adquisitivo como principal causa.

El consumo masivo continúa sin mostrar signos firmes de recuperación en Argentina. En marzo registró una caída interanual del 5,1%, acumulando 14 meses consecutivos en baja, según un relevamiento de la consultora Scentia.
De acuerdo al informe, el primer trimestre del año cerró con una contracción acumulada del 3,1%. Si bien en la comparación mensual hubo un repunte del 6,1% respecto a febrero, impulsado por una mayor actividad en supermercados, mayoristas y autoservicios, esa mejora no logró revertir la tendencia negativa.
En la medición interanual, los canales más afectados fueron los mayoristas, con una caída del 8,8%, seguidos por supermercados (7%) y autoservicios independientes (5,1%). Dentro de estos rubros, los productos perecederos encabezaron las bajas, acompañados por bebidas y alimentos en general.
El único segmento que mostró crecimiento fue el comercio electrónico, con una suba superior al 30% interanual. Sin embargo, su participación en el total de ventas sigue siendo baja y no alcanza para compensar las caídas en los canales tradicionales.
En términos de actividad, el consumo se ubica actualmente en torno al 89% respecto a enero de 2023, reflejando un nivel aún deprimido. Además, los precios promedio del consumo masivo crecieron por debajo de la inflación general, lo que evidencia una demanda debilitada.
Desde la consultora vinculan esta situación con la caída del poder adquisitivo. Según datos oficiales, los salarios reales vienen retrocediendo en los últimos meses, con mayor impacto en el sector público, lo que incide directamente en la capacidad de compra de los hogares.

