El ministro de Desregulación justificó el recorte de personal y planteó la necesidad de avanzar hacia un sistema más tecnológico.

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, defendió los despidos en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y aseguró que los salarios del personal representan un costo que impacta directamente en la economía de las familias.
“Esos sueldos son dinero que pagan otras familias, reduciendo su poder de compra”, sostuvo el funcionario al referirse al ajuste en el organismo, que en las últimas semanas había generado protestas y reclamos por la reincorporación de trabajadores.
Sturzenegger argumentó que el objetivo del Gobierno es avanzar hacia “un SMN moderno”, con menor cantidad de personal y mayor incorporación de tecnología. En ese sentido, explicó que actualmente existen tareas manuales que podrían ser reemplazadas por estaciones automáticas capaces de transmitir datos en tiempo real sin intervención humana.
Según detalló, en promedio hay siete personas asignadas por cada 100 estaciones meteorológicas para la recolección de datos, lo que —según su visión— podría optimizarse con equipamiento más avanzado. No obstante, no confirmó la adquisición concreta de esa tecnología.
El ministro también reconoció el impacto social de la medida y admitió que existe preocupación por el futuro de los trabajadores desplazados, aunque insistió en que el país necesita mejorar su productividad.
Además, responsabilizó a gestiones anteriores por la falta de modernización del organismo y advirtió que la situación actual también afecta la capacidad de anticipar fenómenos meteorológicos.
El conflicto en el SMN abrió un nuevo capítulo en el debate sobre el ajuste del Estado y el equilibrio entre eficiencia, empleo público y calidad de los servicios.

