Por su parte, María Belén Molina expresó: “como mamá y como abogada he tratado de todas las formas correctas de no tener que hacer todo este proceso, que es bastante intenso y no únicamente afecta a mi persona, sino a mi familia. Planteándolo desde la necesidad de que mi hijo tenga lo que corresponde hemos decidido y decir basta”.
En ese sentido, explicó cómo fue el proceso que la llevó a la presentación judicial. “He empezado una búsqueda de información, a estudiar, a recolectar y a ver si mi pretensión era coherente y cómo encarar un proceso judicial desde lo que es la educación inclusiva, porque también entra la subjetividad como mamá”.
Sobre la acción de amparo, detalló: “es puntual y sencillo. Nosotros lo que queremos es que un niño pueda sentir la integración real, que por ley le corresponde”.
Molina también remarcó las dificultades estructurales en materia de inclusión: “si no existe predisposición o formación en educación inclusiva por parte de las autoridades o docentes, se generan obstáculos para estos niños”.
Asimismo, aclaró: “No es una acusación contra una institución en particular. Esto puede pasar en cualquier escuela, pública o privada. Ninguna se puede excusar”.
Respecto a la decisión de no cambiar a su hijo de establecimiento, sostuvo: ¿Por qué él tiene que irse y no la institución adaptarse?”.
“Es difícil ser mamá y abogada del mismo caso. La verdad, la discapacidad me ha enseñado que nuestra maternidad es prueba y error todo el tiempo. Todavía tengo vértigo y miedo por la repercusión del caso. Sin embargo, en la decisión que tomamos está la crianza, y yo quiero que mis hijos sepan que su mamá, su papá y su familia han dicho: no sé si vas a poder tener la colación de una carrera, pero sí hemos intentado todo. Y que quede el mensaje de INTENTARLO, hipotéticamente más allá de lo que se dicte. Yo quiero un hijo feliz y voy a pelear por eso”, indicó.
Finalmente, desde el acompañamiento legal, la Dra. Pallares valoró el proceso llevado adelante: “Ha sido una lucha muy difícil y sostenida. No es solo una cuestión legal, sino también una decisión personal y familiar muy fuerte”.