En diálogo con el programa Interior Santiagueño, el dirigente y referente local José Fares Ruiz advirtió sobre la delicada situación que atraviesa el sector turístico en Termas de Río Hondo, marcada por una notoria baja en la afluencia de visitantes, incluso durante fines de semana donde históricamente se registraba un alto movimiento.

Fares Ruiz señaló que existe una diferencia entre el discurso oficial y la realidad que se vive en la calle. “Hay una versión pública que intenta disimular la situación, pero en el ámbito privado la preocupación es real por la falta de reservas y la caída de la actividad”, expresó.
El referente remarcó que la economía local depende en gran medida del turismo, al que definió como una “industria sin chimeneas”, y advirtió que la disminución del flujo de visitantes genera un impacto directo en trabajadores, emprendedores y empresarios del sector.
En ese sentido, sostuvo que la problemática no es aislada, sino que responde a un contexto económico nacional adverso. “La pérdida del poder adquisitivo y la inestabilidad laboral hacen que el turismo deje de ser una prioridad para muchas familias”, indicó.
Además, cuestionó la falta de políticas que impulsen el desarrollo turístico sostenido, señalando que el modelo actual no logra consolidar el potencial de Termas como destino termal y de bienestar. “No se puede depender únicamente de eventos o promociones temporales. Se necesita una estrategia integral que valore el turismo durante todo el año”, afirmó.
Fares Ruiz también planteó que la situación actual podría compararse con momentos críticos del país, aunque advirtió que en esta ocasión no se vislumbra una salida clara. “Hay un proceso de deterioro profundo, donde no solo cae el turismo, sino también el consumo y la estabilidad social”, sostuvo.
Por otra parte, agregó que factores como la conectividad, el estado de las rutas y las condiciones de seguridad también influyen en la decisión de los turistas al momento de elegir un destino.
Finalmente, el dirigente alertó sobre las consecuencias a futuro si no se revierte la tendencia. “Cuando el turismo cae, cae toda la economía local. Es un efecto en cadena que golpea a toda la comunidad”, concluyó.