El vocero presidencial Manuel Adorni salió a responder a las críticas luego de que se conociera que su esposa, Bettina Angeletti, formó parte del viaje oficial a Nueva York junto a la comitiva del presidente Javier Milei.

El funcionario defendió la decisión y explicó que su pareja lo acompañó durante la agenda internacional, en medio de cuestionamientos por el uso del avión presidencial ARG-01.
“Vengo una semana a deslomarme y quería que me acompañe”, sostuvo Adorni al referirse al viaje y a la intensa agenda de actividades previstas en Estados Unidos.
Según indicó el vocero, la presencia de su esposa no implicó gastos para el Estado, ya que —según aseguró— ella se hizo cargo de sus propios costos durante la estadía.
Además, afirmó que incluso sus propios gastos personales durante el viaje los paga de su bolsillo, y que el traslado de su esposa no representó un costo adicional para el gobierno argentino.
La situación generó repercusiones políticas y motivó un pedido de informes del diputado Esteban Paulón, quien solicitó detalles sobre el financiamiento del traslado y la participación de familiares en la comitiva oficial.
La controversia tomó mayor relevancia luego de que circulara una fotografía de la delegación argentina durante una visita a la tumba del rabino Menachem Mendel Schneerson, en el barrio de Queens, en el marco de las actividades de la llamada “Argentina Week” en Nueva York.