María Alexandra Gómez reveló cómo fue el encuentro de su marido con su hijo Víctor y detalló las primeras charlas que tuvieron. “Quería comer medialunas y carne argentina”, expresó.

María Alexandra Gómez, la esposa del gendarme argentino Nahuel Gallo, contó cómo fueron los primeros días luego del tiempo que atravesó mientras su marido estuvo detenido en Venezuela. “Está pasando por un momento y todo tiene que ir a su ritmo. Él prefiere salir primero de todos los estudios médicos. Le van a hacer una evaluación psicológica”, contó.
“De verdad que Nahuel nunca tuvo que estar en esta situación. En un contexto en que muchos nos preguntaban, y yo pregunté por qué estuvo preso. Celebramos que Nahuel pueda abrazar a su hijo. Nahuel estaba sorprendidísimo. Nunca se imaginó, está muy sorprendido por el recibimiento que se le dio. Ninguno de nosotros los imaginamos y está feliz”, contó María.
Respecto a cómo lo vio apenas llegó, describió: “Yo vi ese Nahuel que tanto estaba extrañando. El Nahuel echado para adelante, el que ama a su país, a su hijo. Somos una familia que volvió a estar unida. Vamos a recuperar ese tiempo que nos robaron. Yo estoy feliz”.
En comunicación con La Red detalló que durante la noche conversaron: “Nahuel hoy amaneció en Gendarmería. Tenemos que tener paciencia. Unos días no nos van a afectar para nada. Cuando bajó del avión nos sorprendió que Víctor dijo que de ese avión se bajaba el papá. Era lo que todos estábamos esperando. Ese Víctor que reconociera a su papá. Fue muy lindo, muy gratificante. La última vez que Víctor vio a su papá tenía un año y medio”.
Por último, se permitió contar los momentos graciosos de su charla con su marido: “Medialunas y carne argentina quería comer. Anoche justamente cenamos y le hicieron una carne al horno y gritaba ‘Dios mío’”. Y confirmó: “Él está muy abrumado por la repercusión. Me dice ‘Soy famoso’. Nahuel está pasando por un momento y todo tiene que ir a su ritmo. Él prefiere salir primero de todos estudios médicos. Le van a hacer una evaluación psicológica”.