La familia de la mujer encontrada muerta en La Plata pide justicia y apunta contra el novio, a quien conocía hacía apenas dos meses. “Nos dijo que ella no iba a volver”, contó una de sus hermanas.

Yanina Belén Correa tenía 30 años, trabajaba en el autódromo Roberto Mouras y era madre de cuatro chicos que la esperaban para festejar la Navidad. El 24 de diciembre del 2025, la mujer se fue de su casa en La Plata en horas de la tarde y nunca más volvió.
Durante días, su familia la buscó por cielo y tierra, hasta que el 3 de enero los vecinos encontraron huesos en la zona rural de Abasto. La Justicia tardó más de un mes en analizar los restos y en las últimas horas se confirmó que eran de ella.
El caso que conmociona a La Plata no tiene detenidos, pero en medio de la investigación surgió un dato que pone bajo sospecha a la última persona que tuvo contacto con ella. Se trata de un hombre de la misma edad, a quien había conocido dos meses antes de la desaparición, con quien mantenía una relación conflictiva y ambos atravesaban problemas de consumo.
A partir de su relación, el hombre se fue a vivir con ella en una casa en la localidad de Abasto, sobre 216 entre 518 y 517. Según la reconstrucción de los hechos, ninguno de los dos regresó la Nochebuena.
El mensaje que alertó a la familia de Yanina Correa
Sus familiares denunciaron la desaparición en la comisaría 7° de La Plata y se abrió una causa por averiguación de paradero. Durante dos semanas, la angustia iba creciendo y nadie sabía dónde estaban. Hasta que un día, el novio de Yanina les dio una noticia aterradora.
“Días después de que ella desapareciera, le mandó mensaje a una de mis hermanas y le dijo que Yanina no iba a volver, que se había ido”, contó Angélica, hermana de la víctima, en diálogo con TN. Eso despertó sospechas contra este hombre, aunque otros testigos aseguraron haberla visto con otras dos personas más el día de la desaparición.
Recién el 3 de enero, los vecinos reportaron el hallazgo de lo que parecían huesos humanos: estaban tirados en el patio de una casa en 215 y 519 y emanaban un olor nauseabundo. La Policía Científica trabajó durante toda la noche en el lugar, donde recolectaron un fémur, una clavícula y un cráneo, los cuales fueron llevados a examinar.
A pesar de que la mujer tenía varios tatuajes con los que podían identificarla fácilmente a simple vista, el reconocimiento se hizo casi imposible, ya que los huesos estaban fragmentados, llevaban varios días en descomposición y el tejido era escaso. No se sabe hasta el momento si ese lugar fue la escena del crimen o si trasladaron después los restos.
En las últimas horas, el fiscal Patricio Barraza, titular de la UFI N° 6 de La Plata, recibió los resultados del ADN que confirmaron que eran de la mujer desaparecida. Ahora, la causa que estaba caratulada como “averiguaciones de causales de muerte” podría ser investigada como un femicidio.
Mientras la fiscalía ordenó nuevas pericias complementarias, la familia de Yanina comenzó a movilizarse para exigir avances y convocaron a una marcha para este miércoles en reclamo de justicia. “Queremos saber qué le pasó y que los responsables paguen”, manifestaron.
“Todavía no fuimos citados por el fiscal y no nos pueden decir cómo avanza la causa porque estaban esperando los análisis del cotejo. Esperemos que avance la causa”, dijo Angélica en medio del dolor de saber que su hermana realmente no va a volver.