Luego de que la Selección de Senegal abandone el campo de juego por 10 minutos, por sentirse perjudicado, el jugador del Real Madrid picó y erró el penal que podía darle el título a Marruecos. La nula reacción de todos los jugadores levantó sospechas. 
El insólito penal fallado por Brahim Díaz (jugador del Real Madrid), que quiso picarla de manera apática, en el cierre del tiempo reglamentario abrió la puerta a una teoría que se viralizó rápidamente: la posibilidad de que el remate hubiese sido erróneo a propósito.
Tras la consagración de Senegal en el tiempo extra por 1-0, Édouard Mendy, arquero del equipo campeón, salió a aclarar lo ocurrido y desmentir un posible acuerdo entre los futbolistas para que se reanude la final luego del escándalo.
“No, claro que no. Hay que ser serios. ¿De verdad creen que, a un minuto del final y con un país esperando este título desde hace 50 años, podríamos ponernos de acuerdo?”, expresó Mendy en declaraciones a beIN Sports. Y agregó: “Él quiso marcar y yo tengo el mérito de haberlo parado, nada más”.
En el penal, Mendy, lejos de jugársela a un palo, se mantuvo firme en el centro del arco y atrapó la pelota con facilidad. Lo más increíble fue que no hubo festejo por parte de sus compañeros de Senegal dadas las circunstancias, una acción que reforzó las sospechas.
Sin embargo, el propio arquero explicó su decisión: “Intenté mantenerme el mayor tiempo posible sobre mis apoyos. Nos sonrió la suerte y logramos mantener al equipo en partido”.
Mendy también hizo referencia al diálogo interno del plantel tras ese momento decisivo. “Lo que hablamos en el vestuario queda entre nosotros. Queríamos mantener la dignidad y el orgullo, y eso fue recompensado”, sostuvo. Además, destacó el trabajo colectivo y el rol de referentes como Sadio Mané, con quien suele intercambiar palabras antes de cada penal.
El penal errado cambió el desarrollo de la final. Marruecos dejó pasar la chance de definir el título en los 90 minutos y, ya en el alargue, Senegal capitalizó el envión anímico para quedarse con una consagración histórica. Más allá del resultado, la ejecución de Brahim Díaz quedó marcada como una de las acciones más discutidas del torneo.
Aunque Mendy fue categórico al negar cualquier pacto, la forma del remate y el contexto de la jugada mantuvieron viva la controversia. Un penal, una atajada y una teoría que, pese a las explicaciones, seguirá dando que hablar en el recuerdo de esta Copa Africana de Naciones.