En la cuarta edición del duelo tenístico entre hombres y mujeres, el australiano ganó ante la número uno del mundo con reglas especiales. El duelo fue cuestionado por el público general.

La historia de la “Batalla de los sexos”
Esta fue la cuarta edición de la “Batalla de los sexos”. Las anteriores habían sido entre Bobby Riggs y Margaret Court, Riggs y Billie Jean King, ambos en 1973, y después Martina Navratilova ante Jimmy Connors (1992).
La australiana Margaret Court fue la primera en aceptar el desafío, el 13 de mayo de 1973, con motivo del Día de la Madre. A pesar de haber ganado tres Grand Slam ese mismo año, la jugadora no logró imponerse ante Riggs (55 años, entonces), que ganó 6-2 y 6-1 en Ramona (California), en un partido que él mismo apodó inmediatamente la “masacre del Día de la Madre”.
Sin embargo, la historia se dio vuelta ese mismo año en un duelo que quedaría en el recuerdo. Apenas cuatro meses después, se repitió la “Batalla de los Sexos” entre la estadounidense Billie Jean King (29 años), quien sí logró vencer a Riggs por 6-4, 6-3 y 6-3. El duelo había generado una enorme expectativa en la previa. Hubo 30.000 personas viéndolo en vivo en Houston y más de 90 millones de telespectadores.
La victoria de King marcó un antes y un después en el reclamo de las jugadoras que pedían ganar tanto dinero como sus pares hombres. El partido fue tan significativo que incluso tuvo una adaptación cinematográfica en 2017, protagonizada por Emma Stone y Steve Carell.
“Nos habría hecho retroceder 50 años si no hubiera ganado este partido”, sostuvo la estadounidense tras su victoria contra Riggs. “Más que por la gloria, era importante vencerlo por el cambio social y por la forma en la que el público y el deporte veían a las jugadoras”, agregó.
Diecinueve años después de su derrota contra Billie Jean King, Riggs participó esta vez como comentarista de televisión en la lucrativa Batalla de los Campeones entre los estadounidenses Jimmy Connors (40 años) y Martina Navratilova (35 años).
Este partido fue un negocio más que una oportunidad de revancha para los hombres, afirmó Connors, bien consciente de que el ganador se llevaría un cheque de 500.000 dólares. Finalmente, el estadounidense se impuso por 7-5 y 6-2 contra la exnúmero uno en un hotel-casino de Las Vegas.