Este jueves 11 de diciembre, Argentina celebra el Día Nacional del Tango, una fecha que homenajea a uno de los géneros más representativos de nuestra identidad cultural. La conmemoración, instituida en 1977, recuerda los nacimientos de dos figuras fundamentales: Carlos Gardel, la voz inmortal del tango, y Julio de Caro, violinista y director que marcó un antes y un después en la evolución del género.
Una jornada para recordar, difundir y mantener viva esta expresión artística que late en el corazón argentino.

En este marco, el reconocido cantante Pablo Araujo destacó la importancia de la fecha y, en diálogo con Mañana Fantástica, expresó:“Es un día muy especial para quienes amamos y defendemos el tango. Hay que reivindicarlo y recuperar su historia para fortalecer nuestra cultura”.
Araujo contó que su vínculo con el tango nació en la infancia:“Desde muy pequeño escuchaba a mi abuelo tocar la armónica. Había una melodía que me llamaba la atención: La Cumparsita. A partir de ahí empecé a preguntarme por qué el tango ya no se escuchaba tanto y estaba un poco olvidado”.
Si bien desarrolló su carrera musical junto a sus hermanos dentro del folclore, nunca dejó de acercarse al tango:
“Siempre intenté escucharlo, estudiarlo e interpretarlo de alguna manera”, sostuvo.
Asimismo, recordó que al llegar a Santiago del Estero tuvo la oportunidad de conocer a grandes referentes locales que mantuvieron y mantienen vivo el género en la provincia.
Pablo Araujo también expresó su alegría por haber sido seleccionado para recibir una distinción en los Premios “Personajes del Año”, un reconocimiento a su destacada trayectoria en el tango y el folclore.
Oriundo del Paraje La Providencia (Departamento Aguirre) un lugar en el que solo viven seis familias , Araujo se consolidó como una de las voces jóvenes más representativas de ambos géneros en la escena argentina.