El cierre repentino de la planta de Whirlpool en el Parque Industrial de FĂĄtima, en Pilar, dejĂł a mĂĄs de 200 personas sin empleo y expuso el impacto que la apertura de importaciones tiene sobre la industria nacional.

Una de las empleadas afectadas relatĂł que la noticia les fue comunicada en una reuniĂłn general, sin previo aviso. SegĂșn explicĂł, la empresa atribuyĂł la decisiĂłn a la pĂ©rdida de competitividad y a los costos que ya no podĂan sostener frente al ingreso de productos extranjeros.
La trabajadora, que se desempeñaba en la compañĂa desde abril de 2023, contĂł que durante los Ășltimos meses habĂan notado una baja en las ventas, aunque nunca imaginaron un cierre definitivo. RelatĂł que el personal esperaba una posible suspensiĂłn temporal, pero no una desvinculaciĂłn masiva. AsegurĂł que la caĂda en la actividad estuvo relacionada con la âapertura indiscriminada de importacionesâ, un escenario que, segĂșn señalĂł, favorece que la firma abandone la producciĂłn local para dedicarse a importar y revender productos ya terminados.
La empleada también señaló que muchos empleados quedaron en una situación de vulnerabilidad, especialmente los de mayor edad o quienes dependen exclusivamente de ese ingreso para sostener a sus familias. En su caso, con 46 años y cuatro hijos, expresó su preocupación por la dificultad de reinsertarse en el mercado laboral. Indicó ademås que, pese a que la empresa aseguró tener acuerdos con los sindicatos, los trabajadores debieron reclamar para garantizar la indemnización correspondiente.

El cierre de la planta dejĂł a 220 familias sin sustento, incluyendo trabajadoras embarazadas y empleados reciĂ©n incorporados. El caso vuelve a encender el debate sobre las condiciones de la industria manufacturera en el paĂs, el rol de las polĂticas de apertura comercial y las consecuencias sociales que enfrentan quienes dependen de la producciĂłn local para vivir.
