EL GOBIERNO INTERVINO DOS OBRAS SOCIALES POR IRREGULARIDADES

La Superintendencia de Servicios de Salud designĂł a administradores provisorios para la Obra Social de Vareadores y la del Personal MosaĂ­sta. La medida ya se encuentra vigente.

Desde el cambio de Gobierno que varias åreas estatales fueron puestas bajo revisión, entre ellas, el sistema de las obras sociales y de medicina prepaga que se encuentran disponibles en el país. La tarea comandada por el titular de la Superintendencia de Servicios de Salud, Gabriel Oriolo, reportó varias irregularidades en 651 empresas de las 661 que se encuentran inscriptas. A raíz de las investigaciones realizadas, la Obra Sociales de Vareadores (OSV) y la Obra Social del Personal Mosaista (OSPM) fueron intervenidas.

Las intervenciones entraron en vigencia luego de que fueran comunicadas en el Boletín Oficial a través de las resoluciones 1999/2024 y 2000/2024 respectivamente. Mientras que Alberto José Curci Castro fue designado como el interventor responsable de la OSV, el administrador provisorio de la OSPM serå Martín Esteban Gutiérrez.

De esta manera, señalaron que el plazo de sus actividades serå determinado por el Poder Ejecutivo y que, mientras se encuentren a cargo de la función, deberån reportar los avances y modificaciones realizadas a la Superintendencia de Servicios de Salud.

El apartamiento de los antiguos titulares de las obras sociales sindicales que brindaban servicios a los encargados de varear a los caballos de competición y los trabajadores del mosaico se decidió producto de una serie de irregularidades que se detectaron en las auditorías ordenadas por Oriolo. “Estamos reordenando el sistema. Lo que estamos buscando es la libre competencia y, sobre todo, la libertad para que los trabajadores puedan elegir a dónde derivar sus aportes”, explicó el titular durante una entrevista previa.

En el caso de la Obra Social de Vareadores, el organismo denunció que la empresa no contaba con un equipo interdisciplinario, no auditaba las condiciones en las que se encontraban los prestadores asociados y que tampoco se habían presentado los Informes Detallados de Aplicación de Fondos. Asimismo, indicaron que no se adecuaba al funcionamiento de las prestaciones ofrecidas a las personas con discapacidad y que había errores en la carga de los códigos asignados a las pråcticas médicas realizadas.

“Entre los años 2020 y 2021 se evidenciĂł un aumento exponencial de la poblaciĂłn beneficiaria entre los años 2020 y 2021, y un marcado descenso de beneficiarios en el perĂ­odo 2023-2024; pertenecientes, en su mayorĂ­a a la categorĂ­a optantes representando en la actualidad el 86% de sus afiliados”, apuntaron desde la Gerencia de AtenciĂłn y Servicios al Usuario del Sistema de Salud. Incluso, destacaron que el agente no intentĂł conformar los equipos interdisciplinarios necesarios para desarrollar los tratamientos de discapacidad, salud mental y adicciones requeridos por los beneficiarios.

Previo a esto, la OSV comenzó a ser investigada en 2020 por un presunto caso de estafa que recayó en la jurisdicción del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°2, Secretaría N°4, que se encuentra en pleno proceso de recolección de pruebas que llevaron a que fuera inhabilitada para ser receptor de nuevos beneficiarios por las sospechas de que estos hubieran sido traspasados o captados de forma indebida.

Respecto de la Obra Social del Personal Mosaista, las autoridades denunciaron la falta de seguimiento y auditorías a los beneficiarios y que adeudaba la entrega de los Informes Detallados de Aplicación de Fondos y Estados Financieros Discapacidad desde noviembre de 2021. “La información brindada por la Obra Social resultó ser parcial, incompleta e informal, presentando discrepancias con datos brindados a otras áreas de este organismo”, apuntaron.

En simultĂĄneo, señalaron que el prestador carecĂ­a de un equipo interdisciplinario preparado para brindar asistencia en temas de salud mental, que no contaban con un protocolo IVE diseñado y tampoco habĂ­a canales de difusiĂłn sobre la temĂĄtica. Asimismo, confirmaron que tampoco brindaban respuestas a los afiliados al detectarse “graves incumplimientos en el procedimiento de gestiĂłn de reclamos, ausencia de respuesta, autorizaciĂłn de prestaciones y contacto con los beneficiarios”.

Al mismo tiempo que acusaron a la obra social de no contar con un cartilla médica prestacional actualizada, registraron la existencia de varios contratos de prestaciones con prestadores que no se encontraban inscriptos como RED en el Registro Nacional de Prestadores. Por este motivo, consideraron que el estado en el que se encontraba OSPM generaba interferencias en el normal funcionamiento de las coberturas, por lo que era necesario intervenirla para corregir las deficiencias.

Actualmente, existen 661 empresas de medicina prepaga registradas en Argentina, pero solo diez de ellas cuentan con una inscripciĂłn definitiva. “Las otras 651 solo tienen una inscripciĂłn transitoria provisoria”, asegurĂł Oriolo al destacar que 127 de estas empresas presentaron ningĂșn tipo de documentaciĂłn desde que fueron aceptadas en el sistema.

Como resultado de este proceso, se clausuraron 61 empresas que no respondieron a los pedidos de la Superintendencia. “Publicamos un edicto en el BoletĂ­n Oficial diciendo que iban a ser dadas de baja. De esas 61 empresas, solo tres respondieron. Dos de ellas pidieron la baja voluntaria porque no estaban en actividad, y la tercera estĂĄ intentando ponerse en orden”, detallĂł Oriolo, quien tambiĂ©n señalĂł que este proceso continuarĂĄ con otras 127 empresas apuntadas por no presentar la documentaciĂłn solicitada.

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