Integrantes del Club de Observadores de Aves COA Kakuy de Santiago del Estero, Victoria Tasso, Hugo Rodríguez y Daniel Lescano, compartieron detalles del proyecto “Trinos de Luz”, una iniciativa que busca promover la escucha activa y acercar los sonidos de la naturaleza a personas ciegas o con discapacidad visual.

En diálogo con el programa La Hora de las Mascotas, los integrantes explicaron que la propuesta surgió a partir de una idea de Daniel Lescano, integrante de Rutas Sonoras, agrupación vinculada al COA Kakuy. La iniciativa encontró acompañamiento en el ámbito universitario, a través del doctor Javier Lima, y comenzó a desarrollarse con la participación de docentes  y alumnos voluntarios miembros del Centro de Educación Integral (CEI), destinado a personas ciegas.

El proyecto contempla diferentes etapas de trabajo. En los primeros encuentros se realizaron charlas para compartir los objetivos de la propuesta y conocer las experiencias de los participantes, especialmente de aquellas personas que perdieron la visión durante su vida y conservan recuerdos de los paisajes y sonidos de los lugares donde crecieron.

Una de las herramientas utilizadas es la aplicación Merlin, que permite grabar e identificar los cantos de las aves. De esta manera, los participantes no solo pueden escuchar los sonidos, sino también reconocer qué especies se encuentran en el entorno. Cada persona ciega cuenta con el acompañamiento de un voluntario universitario durante las actividades.

Otra de las experiencias tuvo lugar en el Jardín Botánico de la Facultad de Ciencias, donde se incorporó el reconocimiento táctil de elementos naturales como plumas, nidos, huevos, cortezas y hojas. La intención fue complementar la escucha con el tacto y el olfato, para favorecer una representación más completa del ambiente.

Durante el recorrido también se propuso prestar atención a otros sonidos, como el viento y el crujido de las hojas al caminar, entendiendo que la naturaleza ofrece múltiples estímulos que permiten imaginar y reconocer el espacio.

Por su parte, Victoria destacó que la experiencia también representa un aprendizaje para quienes tienen la posibilidad de ver, ya que invita a prestar atención a sonidos, aromas y sensaciones que muchas veces pasan inadvertidos. Además, remarcó el desafío de aprender a describir con palabras las características de un ave, un árbol o un paisaje para que otra persona pueda construir su propia imagen mental.

Durante la entrevista, los integrantes del COA Kakuy explicaron que “Trinos de Luz” tiene como principal objetivo que las personas ciegas puedan reconocer las aves que escuchan en sus lugares cotidianos, identificando sus cantos y aprendiendo sus nombres comunes. Señalaron que la propuesta contempla distintas experiencias, teniendo en cuenta que algunos participantes perdieron la visión durante su vida, mientras que otros nacieron sin ella.

“Trinos de Luz” es una invitación a descubrir que la naturaleza también se conoce escuchando, tocando, oliendo y sintiendo. Una experiencia de inclusión, intercambio y aprendizaje colectivo que propone ampliar la manera de relacionarnos con el ambiente.

En ese contexto, compartieron el ejemplo del profesor Culasso, un ornitólogo ciego de nacimiento que desarrolla actividades de enseñanza en distintos países de Sudamérica. Según relataron, él sostiene que no necesita conocer visualmente un ave, porque para él su identidad está representada por el sonido que emite. Una experiencia que refleja otras maneras de comprender y relacionarse con la naturaleza.

Por otra parte, destacaron que el trabajo del club también incluye actividades de educación ambiental en establecimientos educativos, donde buscan concientizar a niños y jóvenes sobre el cuidado de la biodiversidad y la protección de las aves. Entre los temas que abordan se encuentra la importancia de evitar el uso de gomeras y armas de aire comprimido para no dañar la fauna.

Asimismo, hicieron hincapié en la necesidad de proteger la laguna en el Dique Los Quiroga, un espacio de gran valor ecológico que actualmente es un área protegida y que el COA Kakuy considera importante impulsar y se convierta como reserva natural. El lugar reúne diversos ambientes, como juncales, totoras, cañadas y sectores de bosque chaqueño seco, además de una importante variedad de aves, anfibios, insectos, crustáceos y especies vegetales.

Los integrantes señalaron que se trata de un sitio visitado por observadores y turistas de distintos países, entre ellos Alemania, Inglaterra y Estados Unidos. También remarcaron su importancia por la presencia de aves endémicas, es decir, especies que solamente pueden encontrarse en determinadas regiones, y porque muchas de ellas utilizan ese ambiente para reproducirse.

Finalmente, insistieron en la necesidad de generar mayor conciencia entre los habitantes de la zona sobre la riqueza natural de este espacio y la importancia de conservarlo, no solamente como un lugar para la observación de aves, sino también como un ambiente fundamental para preservar la biodiversidad.