SOLE GRAMAJO: DE LOS KARAOKES A LOS ESCENARIOS, LA HISTORIA DE UNA SANTIAGUEÑA QUE APUESTA TODO POR LA MÚSICA

La cantante santiagueña habló sobre su crecimiento artístico, sus comienzos en los karaokes y el acompañamiento de su familia. Además, contó cómo nació su tributo a Euge Quevedo y expresó su deseo de algún día compartir escenario con la artista que admira.

La música ocupa un lugar cada vez más importante en la vida de Sole Gramajo, una artista santiagueña que, hace poco más de un año, decidió comenzar a transitar de manera más firme el camino de la música y que hoy disfruta de un crecimiento que la lleva a presentarse en distintos escenarios de la provincia.

Con humildad y mucho entusiasmo, Sole habló sobre su presente artístico y reconoció que, al mirar hacia atrás, puede notar importantes cambios tanto en su técnica vocal como en las experiencias que fue acumulando desde que comenzó a cantar de manera profesional.

“Ha pasado un poquito más de un año que he empezado en este camino y, haciendo una retrospectiva, es impresionante los cambios a nivel técnica en el canto, la gente que he conocido y los momentos increíbles que he compartido”, expresó.

La cantante destacó especialmente el acompañamiento que recibió durante este proceso, tanto de personas vinculadas al ambiente artístico como de quienes están fuera de ese ámbito y, fundamentalmente, de su familia.

“Cada día siento que el sueño está un poquito más cerca”, afirmó Sole, recordando además aquel deseo que compartía desde sus primeras apariciones en radio: convertirse algún día en una voz elegida por los santiagueños.

DE LOS KARAOKES A LOS GRANDES ESCENARIOS

Los comienzos de Sole estuvieron lejos de los grandes escenarios. Como ocurre con muchos artistas, la música comenzó siendo un espacio de encuentro y diversión junto a familiares y amigos.

Los cumpleaños y las reuniones entre amigas fueron el escenario donde empezó a animarse a cantar, especialmente en jornadas de karaoke.

Incluso, contó que recientemente volvió a reunirse con un grupo de amigos con quienes comparte esa pasión y terminaron cantando durante toda una noche.

“Había comenzado así, cantando en los karaokes y hoy puedo subirme a un escenario y compartir escenario con artistas reconocidos de la provincia. Para mí eso es muy importante”, relató.

Ese recorrido es, justamente, una de las razones por las que Sole valora especialmente cada oportunidad que aparece. Lo que comenzó como un hobby fue transformándose, paso a paso, en un proyecto artístico con objetivos cada vez más grandes.

MATEO, SU GRAN MOTOR

Detrás de cada esfuerzo y de cada presentación existe además una persona fundamental para Sole: su hijo Mateo, de ocho años.

Durante la entrevista, la artista contó que su hijo es “la razón” de sus luchas, esfuerzos y sacrificios, y lo definió como el gran amor de su vida.

Con la espontaneidad propia de su edad, Mateo también acompaña el camino artístico de su mamá y hasta se convirtió en una especie de promotor de su carrera.

Sole relató entre risas que, mientras su hijo grababa videos con su teléfono, comenzó a contarles a sus seguidores que su mamá canta y que algún día será famosa.

“Él empieza a contar que yo voy a ser famosa, que voy a ganar mucha plata. No sé si la plata, pero bueno, esperemos que sea famosa”, contó entre risas.

La anécdota refleja también el fuerte vínculo entre ambos y el acompañamiento que Mateo le brinda en esta etapa de crecimiento artístico.

SU ADMIRACIÓN POR EUGE QUEVEDO

Uno de los aspectos más destacados del presente musical de Sole Gramajo es su tributo a Euge Quevedo, una de las artistas que más admira.

La cantante santiagueña prepara interpretaciones de sus canciones y busca imprimirles su propia identidad, mientras sueña con que algún día la artista cordobesa conozca su trabajo.

EL SUEÑO DE COMPARTIR ESCENARIO

Sole no oculta uno de sus grandes objetivos: conseguir que Euge Quevedo conozca su tributo y, algún día, poder compartir un escenario con ella.

La santiagueña contó que sigue a la artista en sus redes sociales y que intenta comunicarse por distintos medios para hacerle llegar su trabajo.

“Espero que en algún momento sepa que estoy aquí poniendo todo de mí para hacer un hermoso tributo”, señaló.

Mientras espera que esa oportunidad llegue, continúa trabajando, sumando presentaciones y construyendo su propio camino dentro de la música.

Con apenas poco más de un año de recorrido artístico, Sole Gramajo ya puede mirar hacia atrás y reconocer cuánto avanzó. De aquellas reuniones de karaoke entre amigos a los escenarios junto a artistas reconocidos de Santiago del Estero, su historia demuestra que los sueños también pueden comenzar en los lugares más simples.

Hoy, con su familia como sostén, Mateo como su gran motor y la música como pasión, Sole sigue avanzando con una meta clara: convertirse en esa voz que alguna vez soñó que todos los santiagueños quisieran escuchar.

“La música me ha salvado de muchas cosas, me ayudó a salir de lugares oscuros y, en este camino, también me permitió conocer personas maravillosas. Estoy muy feliz y agradecida de haberme animado a comenzar en este mundo y de todo lo hermoso que estoy viviendo”.

NOTICIAS RELACIONADAS

MAS VISTAS DEL DIA