En una nueva edición de la columna de Enrique Hisse en el programa Mañana Fantástica, la docente rural y militante ambientalista Belén Giaileola, integrante de la Mesa de Tierras del departamento Jiménez, analizó los desafíos que plantea el actual modelo productivo y sostuvo que es necesario repensar la relación entre desarrollo económico, protección ambiental y derechos de las comunidades que habitan los territorios.

Durante la entrevista, Hisse planteó un interrogante central: qué debería priorizar una sociedad cuando existe un conflicto entre la rentabilidad económica y la protección del territorio. En respuesta, Giaileola afirmó que es necesario avanzar hacia otro modelo de producción.
“Debemos producir con un modelo diferente. El sistema actual es sniestro, destructivo y ha generado graves consecuencias ambientales y sociales”, señaló.
La ambientalista cuestionó especialmente el avance del monocultivo, la deforestación y el uso intensivo de agroquímicos, prácticas que, según indicó, se profundizaron en el país desde la década de 1990.
“Tenemos que preguntarnos qué producimos, para quién producimos y a costa de qué producimos. El modelo del agronegocio ha provocado degradación de los suelos, pérdida de biodiversidad y conflictos con las comunidades que viven en los territorios”, expresó.
“Lo único que ha generado es una degradación de los suelos con un nivel tan alto de deforestación que se ha perdido el 80% de los bosques nativos no solo del país, sino especificamente de Santiago del Estero”.
“Cuando desaparecen los bosques nativos no solo perdemos árboles. También se afecta la biodiversidad, se alteran los ecosistemas y se generan conflictos para campesinos y comunidades originarias que históricamente habitan esos espacios”, sostuvo.
Giaileola también hizo referencia a las fumigaciones y al uso de herbicidas como el glifosato, prácticas que consideró parte de un modelo productivo que prioriza la rentabilidad por encima de la preservación ambiental.
Frente a quienes sostienen que estas metodologías permiten aumentar la producción y generar empleo, la docente defendió la posibilidad de desarrollar alternativas sustentables.
“Existen otras formas de producir. La agroecología sustentable demuestra que es posible generar alimentos sin destruir los bosques ni comprometer la salud de los ecosistemas”, afirmó.
Durante la charla, la especialista vinculó estas problemáticas con la crisis climática global y recordó las advertencias formuladas por la comunidad científica en los últimos años.
“Ya no hablamos solamente de cambio climático. Estamos frente a una situación que muchos especialistas describen como una crisis climática y civilizatoria. Las sequías, las inundaciones y los eventos extremos tienen relación directa con la degradación ambiental y la pérdida de los bosques”, manifestó.
A partir de su experiencia como docente rural, Giaileola señaló que los cambios en el paisaje son visibles en distintas zonas del interior provincial.
“Hace quince años que trabajo en escuelas rurales y he visto cómo muchos lugares fueron perdiendo vegetación y biodiversidad. Son procesos que las propias comunidades vienen observando desde hace tiempo”, indicó.
“Hoy se prioriza la rentabilidad ante la vida”.
Finalmente, expresó su preocupación por el debate legislativo en torno a la Ley de Tierras y cuestionó las iniciativas que buscan modificar la normativa vigente.
Hay que discutir qué modelo de país queremos. El territorio, los recursos naturales y la soberanía son temas fundamentales cuando pensamos en el futuro de las próximas generaciones.
La entrevista dejó planteado un debate de gran actualidad: cómo compatibilizar la producción y el crecimiento económico con la conservación del ambiente y el respeto por quienes habitan los territorios.

