El cantante Octavio Muratore atraviesa una etapa de crecimiento y consolidación dentro de su carrera musical, marcada por nuevos proyectos, vínculos con otros artistas y una decisión cada vez más firme de construir su propio camino dentro del folclore.

En diálogo con Mañana Fantástica, Muratore contó que en los últimos tiempos viene apostando a generar nuevos espacios y oportunidades para continuar difundiendo su música.

“Nos motivamos a ir a nuevos lugares, generar nuevos espacios, nuevos vínculos, todo con la finalidad de crecer, de generar mejores oportunidades y así promocionar y difundir nuestra música y nuestras canciones”, explicó.

El artista también destacó la importancia que tienen actualmente las redes sociales para mantener el contacto con el público y mostrar el trabajo que realiza. Sin embargo, remarcó que no se trata simplemente de publicar contenido, sino de hacerlo con un propósito.

“Uno siempre tiene que promocionarse, sobre todo hacer contenido que sea honesto y sincero también. No podés andar grabando cualquier cosa porque no tiene relevancia. Con el paso del tiempo pierde importancia”, sostuvo.

En esa línea, señaló que su intención es que tanto sus canciones como aquello que comparte en redes sociales tengan un significado: “Siempre uno tiene que hacer canciones y contenido que verdaderamente aporte valor a la sociedad”.

UNA EXPERIENCIA QUE MARCÓ SU CARRERA

Al recordar sus primeros pasos y las experiencias que contribuyeron a definir su presente artístico, Muratore destacó su participación en el programa televisivo La Voz Argentina, en 2022, cuando tenía apenas 21 años.

“La verdad que ha sido una experiencia muy fuerte que me cambió mucho la visión”, recordó.

Según explicó, aquella participación también le permitió conocer de cerca diferentes aspectos del trabajo artístico y adquirir herramientas para desenvolverse de manera independiente.

“Se me han abierto muchas puertas, sobre todo para aprender a trabajar en el oficio de la música, de la producción, de generar trabajo de manera independiente”, señaló.

Con el tiempo, recibió propuestas para trabajar junto a diferentes personas, pero decidió tomar otro camino y desarrollar sus propios proyectos.

“Uno se va dando cuenta que no hay nada que uno no pueda hacer cuando se organiza y trabaja”, afirmó.

LA DECISIÓN DE CONSTRUIR SU PROPIO CAMINO

Para Muratore, uno de los principales desafíos de una carrera artística es mantener la identidad y evitar que los intereses externos terminen condicionando aquello que uno quiere expresar.

“Uno quiere dejar una huella, quiere cantar lo suyo”, manifestó.

En ese sentido, contó que uno de sus objetivos personales es poder interpretar canciones de su padre y mantener una conexión con esa historia familiar a través de la música.

“Yo quiero cantar canciones que son de mi viejo, por ejemplo, y si estoy en una relación que me impide hacer lo que verdaderamente quiero hacer es contraproducente”, explicó.

Por eso, decidió aprovechar las enseñanzas recibidas durante su recorrido, tomar los consejos que considera valiosos y continuar trabajando por su cuenta.

“Decidí aprender de los mejores, tomar algunos consejos buenos y sabios que me han dado en el camino y meterle por mi cuenta”, sostuvo.

LA COLABORACIÓN CON MARCELO TOLEDO

 Octavio Muratore recientemente realizó una colaboración con el reconocido cantante Marcelo Toledo, experiencia que surgió a partir de una versión que el joven artista había realizado de uno de sus temas.

Según contó, Toledo vio el cover que había publicado en redes sociales y decidió invitarlo a compartir una grabación.

“Marcelo ha visto mi cover, la versión que había armado yo, y de ahí me ha invitado a grabar. Me dice: ‘Che Octavio, me encantaría que grabemos juntos y cantemos este tema’”, relató.

La grabación se realizó en el estudio que Toledo tiene en La Banda, donde trabajaron pista por pista hasta completar la canción.

“Hemos maqueteado todo y hemos empezado a grabar, pista por pista”, explicó Muratore.

El proyecto también incluyó la realización de un videoclip que fue filmado en la Reserva Mayu Maman, un lugar especialmente significativo para el artista debido a que allí sus abuelos tienen su casa.

La producción se realizó junto al hijo de Marcelo Toledo, la esposa de Muratore y un amigo dedicado al trabajo audiovisual. El equipo se trasladó hasta la zona cercana al río, en medio del campo y la vegetación.

“Una experiencia muy linda”, resumió el cantante, quien destacó especialmente la posibilidad de combinar música, naturaleza y vínculos familiares en una misma producción.

“Es muy lindo conectar con la naturaleza ahí, hacer un sanguchito de algo, un asadito. La verdad que muy lindo”, expresó.

Con nuevos proyectos y una identidad artística que busca consolidarse, Octavio Muratore continúa avanzando en su carrera, apostando a la independencia, a sus propias canciones y a la construcción de una propuesta musical que le permita dejar su propia huella.