En su columna “Miércoles Económico”, el licenciado en Administración Andrés Ramírez analizó la situación del financiamiento empresarial en Argentina y advirtió sobre el fuerte crecimiento de la morosidad, especialmente entre las industrias.

La morosidad en las empresas argentinas se convirtió en uno de los principales indicadores de la tensión que atraviesa el sector productivo. De acuerdo con los datos analizados por el licenciado en Administración Andrés Ramírez, en su columna “Miércoles Económico”, durante agosto de 2026 el nivel de incumplimiento se ubica entre el 3,3% y el 3,5% del total, considerando atrasos, pagos parciales y otras situaciones vinculadas con las obligaciones financieras.
La situación resulta aún más marcada en el sector industrial. Según los datos citados durante el análisis, la Unión Industrial Argentina (UIA) registra una morosidad del 3,8%, que alcanzaría aproximadamente a 4.231 empresas, con un endeudamiento cercano a los $968.000 millones. Esto representa un promedio aproximado de $228,8 millones por empresa.
UN FUERTE SALTO EN LA MOROSIDAD INDUSTRIAL
Uno de los datos que más preocupa es la evolución registrada durante los últimos años. La morosidad de las empresas industriales con el sistema financiero bancario habría pasado del 0,7% en diciembre de 2024 al 3,8% en junio de 2026.
Esto implica un incremento de alrededor del 442,9%, en un contexto caracterizado por la caída de las ventas, mayores dificultades para sostener el flujo de caja y cambios en el costo del financiamiento.
Ramírez señaló que entre los factores que explican este escenario se encuentran el comportamiento de las tasas de interés y la pérdida de dinamismo de las ventas, producto de la situación económica general.
El costo del crédito también aparece como un elemento central. Como ejemplo, se mencionó el comportamiento de las tasas aplicadas a los adelantos en cuenta corriente, que llegaron a niveles cercanos al 190% anual, mientras que posteriormente se ubicaron alrededor del 42%, reflejando una fuerte reducción en el costo nominal del financiamiento.
LAS INDUSTRIAS CONCENTRAN UNA PARTE IMPORTANTE DEL CRÉDITO
Otro aspecto destacado durante la columna “Miércoles Económico” es el peso de las empresas industriales dentro del sistema financiero.
A junio de 2026, el sector industrial concentraría aproximadamente el 30% del financiamiento otorgado a las empresas argentinas, equivalente a unos $25 billones.
Dentro del universo de compañías que presentan algún nivel de incumplimiento, la distribución de las deudas también muestra diferencias importantes. Según los datos analizados, alrededor del 40% de las empresas en mora registra deudas inferiores a $1 millón, mientras que el 47,5% mantiene obligaciones de entre $1 millón y $10 millones. El porcentaje restante corresponde a compañías con niveles de endeudamiento superiores.
GRANDES EMPRESAS Y PYMES, CON COMPORTAMIENTOS DIFERENTES
El panorama del financiamiento tampoco es uniforme entre las grandes empresas y las pequeñas y medianas compañías.
En el caso de las grandes empresas, el financiamiento bancario en pesos registró una caída interanual del 14,9%, situación que se relaciona con una mayor utilización de otras alternativas, como el mercado de capitales, inversiones de socios externos y procesos concursales.
Las PyMEs, en cambio, mostraron un crecimiento del 3,4% en el financiamiento en pesos durante el mismo período.
En cuanto al financiamiento en dólares, el comportamiento fue diferente: se registró un crecimiento interanual del 30,3% entre las grandes empresas y del 39,1% en las PyMEs.
OCHO DE CADA DIEZ EMPRESAS HABRÍAN INGRESADO EN ALGÚN INCUMPLIMIENTO
Uno de los datos más significativos expuestos por Ramírez señala que, de cada 100 empresas que durante 2024 cumplían regularmente con sus compromisos financieros, actualmente unas 80 habrían ingresado en algún tipo de incumplimiento.
Al mismo tiempo, apenas el 6,2% del total de empresas con financiamiento bancario —unas 6.200 compañías, según la estimación presentada— habría logrado cancelar o refinanciar sus obligaciones.
El escenario refleja las dificultades que enfrentan numerosas empresas para sostener sus compromisos financieros en un contexto donde el nivel de actividad, las ventas y el acceso al crédito condicionan la capacidad de pago.
ARGENTINA, ENTRE LOS PAÍSES CON MENOR FINANCIAMIENTO EMPRESARIAL
El análisis también puso la situación argentina en perspectiva regional. En términos de crédito destinado a empresas en relación con el Producto Bruto Interno (PBI), Argentina se encuentra considerablemente por debajo de otros países de América Latina.
Mientras Chile presenta niveles de crédito empresarial equivalentes aproximadamente al 55%-58% del PBI y Brasil se ubica entre el 38% y el 41%, Argentina registra apenas entre 6% y 8%.
También aparecen por encima países como Paraguay, Colombia, Perú, Ecuador, Uruguay y Bolivia, con diferentes niveles de desarrollo y características en sus sistemas de financiamiento.
De acuerdo con el análisis presentado en “Miércoles Económico”, esta diferencia evidencia una de las principales dificultades estructurales de la economía argentina: el bajo nivel de financiamiento disponible para las empresas, particularmente en plazos largos.
En este escenario, el crédito empresarial argentino continúa caracterizándose en gran medida por instrumentos de corto plazo, como adelantos en cuenta corriente y descuento de cheques, mientras que otras economías de la región cuentan con mayores posibilidades de acceder a financiamiento de largo plazo.
Para Andrés Ramírez, el incremento de la morosidad no puede analizarse de manera aislada, sino como parte de un problema más amplio relacionado con el acceso al crédito, el costo financiero y la capacidad de las empresas para generar los recursos necesarios para sostener sus operaciones.

