El avance de la tecnología también llegó a la medicina veterinaria y abrió nuevas posibilidades para facilitar el diagnóstico y tratamiento de las mascotas. En este sentido, el médico veterinario Dr. Joaquín Romiti presentó en La Hora de las Mascotas un servicio de radiografías digitales a domicilio, pensado especialmente para aquellos pacientes que, por diferentes motivos, tienen dificultades para ser trasladados hasta una veterinaria.
Romiti explicó que la iniciativa surgió a partir de una necesidad concreta que observaba tanto en su práctica profesional como a partir de los pedidos de otros colegas. “Muchas veces pasaba que había ciertos propietarios o que el paciente tenía cierto grado de traumatismo que era muy difícil moverlo”, señaló.
El profesional destacó que un animal con dolor puede presentar cambios en su comportamiento y volverse más difícil de manipular. A esto se suman situaciones como la falta de movilidad de los propietarios, el tamaño del animal o las dificultades que implica trasladar a determinados pacientes.
“Qué mejor que se mantengan siempre en su casa. Es mucha mayor comodidad tanto para el paciente como para muchos propietarios”, sostuvo.
UN EQUIPO PORTÁTIL Y RESULTADOS EN EL MOMENTO
Romiti contó que ya disponía de un equipo de radiología digital portátil, utilizado principalmente en su trabajo con caballos, y que a partir de la experiencia y de las consultas de colegas comenzó a utilizarlo también para perros y gatos.
“Voy al domicilio, el equipo es totalmente portátil, las radiografías son digitales de alta definición y en el acto ya tenemos las radiografías”, explicó.
El servicio funciona como un método complementario al trabajo del veterinario clínico que atiende habitualmente al animal. En este sentido, Romiti remarcó que trabaja en conjunto con diferentes profesionales, quienes solicitan el estudio cuando necesitan contar con imágenes para avanzar en un diagnóstico.
“Casi siempre estamos en contacto con el propietario, tanto su clínico de cabecera y yo, que voy a ser el método complementario”, explicó.
De esta manera, el estudio permite aportar información que puede ser determinante para definir los pasos a seguir, sin reemplazar la evaluación del veterinario tratante.
EVITAR EL ESTRÉS Y EL TRASLADO
Uno de los principales beneficios señalados por el profesional es la posibilidad de realizar el estudio en el propio domicilio del animal.
Los pacientes gerontes, aquellos con sobrepeso, animales que atraviesan traumatismos y especialmente los gatos pueden experimentar un alto nivel de estrés durante un traslado.
Además, existen situaciones en las que los propietarios directamente no cuentan con un vehículo para llevar a su mascota. El transporte público o los servicios de remís tampoco siempre representan una alternativa posible.
“Hay muchos pacientes que, a raíz del dolor, sufren mucho en el momento del traslado”, explicó Romiti.
Por este motivo, la posibilidad de realizar una radiografía sin movilizar al paciente puede convertirse en una herramienta de utilidad tanto para el animal como para su tutor.
RADIOLOGÍA DIGITAL Y CUIDADOS DURANTE EL PROCEDIMIENTO
Consultado sobre la seguridad de los estudios radiológicos, Romiti explicó que el equipo cuenta con elementos destinados a limitar la dispersión de la radiación y que durante el procedimiento se toman las medidas de protección correspondientes.
El profesional también remarcó la importancia de extremar los cuidados cuando se trata de una exposición frecuente a los rayos X, como ocurre en quienes trabajan habitualmente con radiología.
En cuanto al manejo de los animales, señaló que generalmente procura trabajar sin sedación, siempre que las condiciones del paciente y el procedimiento lo permitan.
“Busco evitarlo”, explicó al referirse a la sedación, aunque aclaró que puede ser necesaria en determinados casos, por ejemplo cuando el animal presenta un comportamiento muy territorial o resulta imposible realizar correctamente la maniobra.
La decisión, según indicó, se toma evaluando cada situación y explicándole previamente al propietario cómo se desarrollará el procedimiento.
LAS IMÁGENES LLEGAN DIRECTAMENTE AL PROFESIONAL TRATANTE
Una vez realizada la radiografía, las imágenes son obtenidas directamente en una computadora gracias al sistema digital.
Posteriormente, Romiti explicó que las imágenes pueden ser enviadas por WhatsApp al propietario y al médico veterinario clínico, acompañadas por el informe correspondiente.
“El clínico encara el tratamiento”, señaló, dejando en claro que su función consiste en aportar el estudio complementario para que el profesional que lleva adelante el caso pueda utilizar esa información en el diagnóstico y tratamiento.
LA PREPARACIÓN DEPENDE DEL TIPO DE ESTUDIO
Otro de los aspectos consultados durante la entrevista fue si las mascotas necesitan algún tipo de preparación previa para realizarse una radiografía.
Romiti explicó que no existe una única indicación, ya que todo depende del tipo de estudio y de aquello que se busca evaluar.
Como ejemplo, mencionó los estudios radiográficos con contraste de vejiga, que requieren determinadas condiciones previas para poder obtener correctamente las imágenes. En cambio, ante otros estudios, como una radiografía destinada a evaluar el grado de artrosis de un perro, generalmente no se necesita una preparación especial.
El veterinario también destacó la importancia de contar con estudios que permitan establecer un punto de referencia para posteriormente comparar la evolución del paciente.
“Es importante marcar un punto de apoyo para ver desde el inicio cómo está, cómo va mejorando o empeorando y cómo lo ayudamos”, explicó.
UNA ALTERNATIVA ESPECIALMENTE ÚTIL PARA PACIENTES GERONTES
También se hizo hincapié en los animales de edad avanzada y aquellos que presentan dificultades para movilizarse.
Romiti señaló que trabaja frecuentemente con pacientes gerontes y perros de talla mediana y grande, para quienes el traslado puede representar una dificultad adicional.
En estos casos, realizar el estudio en el domicilio ofrece una ventaja importante: el animal permanece en un ambiente conocido y puede encontrarse mucho más tranquilo.
El profesional destacó además que el acompañamiento del propietario durante el procedimiento puede facilitar la tarea, ya que el animal suele sentirse más seguro en presencia de su familia.
De esta manera, la radiografía se convierte en una herramienta complementaria para el veterinario que lleva adelante el tratamiento. Romiti explicó que, en el caso del trabajo conjunto con profesionales como la médica veterinaria Jimena Massi, las imágenes permiten localizar con mayor precisión determinadas lesiones y contribuir a definir el abordaje posterior.
El objetivo, en definitiva, es que el diagnóstico sea más específico y que esa información pueda utilizarse para orientar el tratamiento y favorecer la recuperación del paciente.
La propuesta representa así una alternativa que combina tecnología, atención domiciliaria y trabajo interdisciplinario, con el objetivo de reducir traslados innecesarios y brindar mayor comodidad a los animales y sus familias




