El dirigente peronista, Jorge Mussetti, analizó en Mañana Fantástica los últimos indicadores económicos y cuestionó el rumbo de la política económica nacional. Sus declaraciones se produjeron luego de conocerse que la pobreza alcanzó al 32,3%  y la indigencia al 7,5% durante el primer semestre de 2026, según datos del INDEC.

Mussetti vinculó el deterioro con la caída de la actividad económica, la pérdida de empleo, el endeudamiento de las familias y las elevadas tasas de interés. También señaló que sectores como el comercio y la industria atraviesan dificultades que repercuten sobre el consumo y los ingresos familiares.

“Todo es un conjunto de factores que va provocando este clima de recesión económica. Cuando se comienzan a analizar los indicadores, que en este caso reflejan datos medidos hasta julio de este año, uno empieza a observar una caída muy importante en relación con los meses anteriores. Es una caída que anticipa una retracción pronunciada golpeando a los sectores más postergados”.

Durante la entrevista también se refirió a la pérdida del poder adquisitivo. Según explicó, en sectores como el comercio, la gastronomía y la industria resulta difícil alcanzar recomposiciones salariales que acompañen la evolución de los precios, especialmente cuando las empresas enfrentan una reducción del consumo. “El poder adquisitivo se va perdiendo mes a mes, los gremios no logran imponer mejoras salariales que parten de la inflación que va provocando esta caída”.

Otro de los puntos señalados por Mussetti fue el endeudamiento de los hogares. El dirigente sostuvo que las familias enfrentan compromisos financieros a tasas elevadas, una situación que, según consideró, profundiza las dificultades para sostener el consumo y afrontar los gastos cotidianos.

“Hoy son seis millones de deudores los que tiene el sistema y no tenemos una política activa de parte del Gobierno. El Estado tiene, a través del Banco Nación, por ejemplo, una forma de articular e intervenir en el mercado mediante las tasas de interés, buscando inducir a las demás entidades financieras a ofrecer condiciones similares”, sostuvo.

El dirigente también hizo referencia a la situación laboral y sostuvo que tener un empleo no necesariamente garantiza superar una situación de pobreza, debido a que algunos trabajadores necesitan buscar una segunda fuente de ingresos para cubrir sus necesidades.“¿Cuánto puede aguantar una familia recomponiendo sus ingresos frente a la pérdida de poder adquisitivo que estamos teniendo por la inflación? Con la particularidad de que estos sectores postergados tienen que afrontar muchísimos gastos de alimentación dentro de su canasta familiar, y esos precios han crecido por encima de la inflación promedio. Entonces, es mucho más difícil que logren equiparar ese aumento de precios”, sentenció.

Mussetti concluyó que el desafío pasa por sostener el empleo, recuperar el poder adquisitivo y generar condiciones para una mayor actividad económica, poniendo el foco especialmente en los sectores que dependen del consumo interno.

Consultado sobre la posibilidad de revertir esta tendencia durante el segundo semestre de 2026, Mussetti sostuvo que sería necesaria una reorientación del rol del Estado en la economía. En ese sentido, cuestionó la decisión del Gobierno nacional de mantener una política de menor intervención y planteó la necesidad de implementar políticas activas orientadas a la generación de empleo y al acceso al crédito para los sectores más afectados.

El dirigente hizo especial referencia a la industria de la construcción, que, según señaló, atraviesa una fuerte caída tanto en el sector privado como en el público. Explicó que la actividad privada se encuentra condicionada por la situación cambiaria, mientras que en el sector público cuestionó la falta de obras financiadas con fondos nacionales.

Para Mussetti, este escenario requiere que el Estado cumpla un rol de articulador de la economía, mediante medidas que permitan impulsar la actividad productiva y generar empleo. En ese sentido, expresó su expectativa de que puedan producirse cambios antes de diciembre de 2027 y sostuvo que no sería conveniente esperar hasta ese momento para modificar el rumbo económico.