Con una trayectoria marcada por la música y los escenarios, Héctor Roldán atraviesa una nueva etapa en su camino artístico: además de continuar desarrollando sus propios proyectos, decidió transmitir sus conocimientos a las nuevas generaciones. Uno de sus alumnos es Mateo Salto Ibarra, un pequeño que comienza a dar sus primeros pasos en el canto acompañado por su familia y por la experiencia de su profesor.

Durante una visita a los estudios de Fantástica Multimedio, ambos compartieron una charla en la que hablaron sobre la música, el aprendizaje y los comienzos de Mateo dentro de esta disciplina.
Roldán contó que comenzó a cantar cuando tenía apenas 5 años y que a los 10 inició su formación con profesores de canto. Con el objetivo de seguir perfeccionándose y adquirir herramientas para enseñar, realizó además un curso de música durante un año y medio con una profesora de Salta.
“Si bien yo canto de los 5 años y a los 10 años he empezado a ir a profesores de canto, he tenido un curso de un año y medio con una profesora de Salta y quería terminar un curso más de música como para enseñar canto, un poco de todo”, explicó.

Hace aproximadamente un año y medio comenzó a desempeñarse como profesor y actualmente cuenta con alrededor de 25 alumnos, una experiencia que le permite devolver parte de todo lo que aprendió durante sus años de formación y de trayectoria artística.
La historia de Roldán con la música comenzó mucho antes de los grandes escenarios. Recordó que alrededor de los 9 o 10 años tuvo sus primeras experiencias frente al público y que, si bien en algún momento integró distintos grupos, siempre se sintió especialmente identificado con el camino como solista.
“He pasado por grupos, pero ha sido ahí poquito tiempo. La verdad que sí, siempre me identifico más trabajando como solista”, señaló.
Mientras continúa con su carrera, el artista también trabaja actualmente en un proyecto de folclore melódico y se encuentra cerca de finalizar un nuevo disco que comenzó a grabar hace aproximadamente un año.
“Ya a punto de terminar un disco que lo venimos grabando hace un año también, pero bueno, ahí vamos, despacito nomás”, contó.
En esta nueva etapa, uno de sus objetivos es justamente acompañar a jóvenes que, como Mateo, comienzan a descubrir el mundo de la música.
Mateo Salto Ibarra llegó al estudio acompañado por su familia y se mostró entusiasmado por compartir la experiencia. Durante la entrevista contó que cursa tercer grado y que mantiene un buen desempeño escolar, además de comenzar a desarrollar su interés por el canto.
El encuentro entre ambos representa una de las facetas más importantes de la nueva etapa de Roldán: transmitir a sus alumnos los conocimientos adquiridos durante años de música y escenarios y acompañarlos en sus primeros pasos.
Así, mientras prepara su próximo disco y continúa con su propuesta de folclore melódico, Héctor Roldán también construye desde la enseñanza un nuevo capítulo de su historia, esta vez compartiendo la pasión por la música con una nueva generación de artistas.

