Valentín Villalba y Gastón González participaron de la Columna Universitaria de Mañana Fantástica, conducida por el profesor Samuel Pineda, donde compartieron sus experiencias como estudiantes de la Licenciatura en Kinesiología y Fisiatría de la Universidad Católica de Santiago del Estero. Durante la entrevista, explicaron los alcances de la profesión, los desafíos de la formación académica y la importancia de comprender a cada paciente de manera integral.

La kinesiología es una disciplina vinculada al estudio del movimiento humano que cumple un papel fundamental en la prevención de lesiones, la recuperación funcional y la mejora de la calidad de vida. Así lo explicaron Valentín Villalba y Gastón González, estudiantes de la Licenciatura en Kinesiología y Fisiatría de la Universidad Católica de Santiago del Estero (UCSE), durante su participación en la Columna Universitaria del programa Mañana Fantástica.

En diálogo con el profesor Samuel Pineda, los jóvenes hablaron sobre su elección profesional, las distintas áreas de intervención de la kinesiología y los desafíos que implica transitar la universidad.

Al referirse a la disciplina, explicaron que su campo de acción no se limita a los masajes, sino que comprende la evaluación, la prevención y la rehabilitación del movimiento humano. También mencionaron áreas como la kinesiología traumatológica, deportiva y neurológica, además de la kinesioterapia, la fisioterapia y la kinefilaxia, orientada a la prevención y al cuidado de la salud.

La vocación de ayudar y acompañar a los pacientes

Los estudiantes coincidieron en que la posibilidad de ayudar a otras personas fue uno de los principales motivos que los llevó a elegir esta carrera.

Uno de ellos destacó que la kinesiología permite acompañar a los pacientes durante sus procesos de rehabilitación y contribuir a mejorar su calidad de vida. Por otra parte se hizo hincapié en la importancia de no reducir a una persona a su enfermedad o lesión, sino reconocerla como alguien con sueños, proyectos y desafíos personales.

Desde esa perspectiva, señalaron que el trabajo del kinesiólogo implica acompañar cada avance, incluso cuando parece pequeño, y comprender que la recuperación es un proceso que requiere compromiso y una mirada humana.

Más que masajes: una profesión con formación científica

Durante la entrevista, Villalba y González también abordaron uno de los mitos más frecuentes sobre la profesión: la idea de que los kinesiólogos solamente realizan masajes o trabajan con deportistas.

Al respecto, explicaron que la masoterapia es una herramienta dentro de un campo profesional mucho más amplio. Su aplicación requiere conocimientos sobre el cuerpo humano, la anatomía y la fisiología, además de criterios para determinar cuándo una intervención resulta apropiada.

En ese sentido, remarcaron la importancia de la formación académica y del conocimiento científico para trabajar de manera responsable con los pacientes. También advirtieron sobre los posibles riesgos de recurrir a prácticas realizadas por personas sin la preparación necesaria.

Los jóvenes señalaron que la carrera exige una formación sostenida durante varios años, con bases teóricas y prácticas que permiten comprender cómo funciona el organismo y aplicar los tratamientos de acuerdo con las necesidades de cada persona.

El desafío de pasar de la secundaria a la universidad

Otro de los temas abordados fue la exigencia académica que enfrentan quienes comienzan la carrera. Los estudiantes identificaron materias como Anatomía, Fisiología e Histología entre los principales desafíos de los primeros años.

Según explicaron, una de las dificultades consiste en adaptarse al volumen de información, incorporar conceptos nuevos y desarrollar métodos de estudio adecuados para cada asignatura.

El paso de la escuela secundaria a la universidad representa un cambio importante, ya que requiere mayor autonomía, organización y constancia. Sin embargo, destacaron que comprender el funcionamiento del cuerpo humano también puede convertirse en una experiencia enriquecedora a medida que avanzan en la formación.

En el caso de uno de los estudiantes, que cursa segundo año, el interés por la carrera se fortaleció al comenzar a relacionar los conocimientos teóricos con su aplicación práctica. Entre los contenidos que más le llamaron la atención mencionó las materias vinculadas con las terapias, las maniobras y las posiciones terapéuticas, que permiten comprender los efectos de las intervenciones sobre el organismo.

Una mirada integral de la salud

La conversación también puso en relieve la necesidad de comprender a las personas desde una perspectiva integral, que contemple no solamente los aspectos biológicos, sino también los psicológicos y sociales.

En esa línea, la formación en kinesiología busca entender el movimiento y la salud dentro de la realidad de cada paciente, considerando sus necesidades y circunstancias particulares.

La participación de Villalba y González en la Columna Universitaria permitió acercar a la audiencia información sobre una carrera que combina ciencia, prevención, rehabilitación y compromiso humano. Además, sus testimonios reflejaron los desafíos y aprendizajes de la vida universitaria, así como la importancia de una profesión orientada a acompañar a las personas en la recuperación de sus capacidades y en la mejora de su bienestar.