En una nueva columna emitida por “Mañana Fantástica”, el analista político Enrique Hisse, junto al politólogo Diego Ramos, abordó la relación entre el presidente Javier Milei, los sectores evangélicos y la Iglesia católica, en el marco de la próxima visita del papa León XIV a la Argentina.

Durante el análisis, Hisse planteó interrogantes sobre una posible estrategia del Gobierno nacional para construir vínculos políticos con determinadas iglesias evangélicas y sus referentes religiosos. Según sostuvo, el oficialismo estaría impulsando espacios de articulación con pastores y congregaciones, en una relación que podría tener también objetivos electorales.

El analista consideró que los referentes religiosos pueden ejercer una influencia significativa sobre sus comunidades, debido al lugar de autoridad espiritual que ocupan frente a sus fieles. En ese sentido, señaló que la relación entre pastores y congregaciones podría convertirse en un factor de peso en la construcción de consensos políticos.

Asimismo, advirtieron sobre la posibilidad de que las creencias religiosas sean utilizadas para respaldar determinadas posiciones del Gobierno, incluso en materia económica. En ese contexto, planteó que la fe podría funcionar como una herramienta de legitimación social de las políticas de ajuste.

Durante la conversación también se mencionó el antecedente de Brasil y el escenario electoral de 2022, como referencia para analizar el peso político de los sectores evangélicos. Además, Hisse hizo referencia al desafío que enfrenta el Vaticano ante la pérdida de influencia de la Iglesia católica y la necesidad de fortalecer su presencia en el campo religioso.

“Ese engrenaje permite que, en este caso los que escuchan a un pastor decir voten a tal persona , lo pueden hacer porque hay una carga muy interesante como lo es la esperanza y juega un papel fundamental”.

La columna dejó abierto un interrogante central: ¿quién representa hoy los valores del cristianismo y hasta qué punto la fe puede convertirse en un instrumento de construcción de poder político?

Por otra parte sostuvo que existe una afinidad entre el proyecto libertario de Javier Milei y determinados sectores evangélicos, tanto en el plano ideológico como institucional. En ese sentido, mencionó a Hugo Márquez, presidente de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA), organización que reúne a cientos de iglesias en todo el país, y consideró significativa su cercanía con el mandatario y los vínculos políticos que podrían establecerse entre ambos espacios.

También interpretaron la participación de Milei en la inauguración de un templo como una instancia de posicionamiento electoral, en la que el Presidente habría vuelto a expresar su intención de buscar la reelección. A partir de allí, planteó una comparación entre las ideas del denominado “León libertario” y el mensaje del papa León XIV.

Según explicó, mientras el programa libertario se apoya en el achicamiento del Estado, el individualismo, la autosuficiencia, el mérito y el sacrificio personal, el mensaje social de León XIV pone el acento en la justicia social, la solidaridad y la ampliación de derechos. Aunque aclaró que el Papa no impulsa un proyecto político partidario, consideró que su prédica y su mirada sobre la realidad permiten identificar una ética social cristiana con implicancias en el debate público.

Asimismo, analizó la utilización de referencias bíblicas en los discursos de determinados sectores de la derecha. Mencionó conceptos como los 40 años en el desierto, el paso de la esclavitud a la libertad y el relato del fruto prohibido, que, desde su interpretación, pueden ser utilizados para construir sentidos políticos y establecer qué ideas o demandas quedan fuera de determinado modelo ideológico.

En esa línea, sostuvo que para ciertos discursos de la derecha el “fruto prohibido” estaría representado por el populismo, el socialismo, el comunismo y hasta la educación popular. También vinculó estas referencias con una concepción que coloca el sacrificio individual y el esfuerzo personal por encima de las políticas de inclusión y la ampliación de derechos.

Finalmente, Ramos propuso distinguir entre cristianismo y cristiandad. Explicó que, mientras el cristianismo está relacionado con la misión y el mensaje de la fe, la cristiandad puede convertirse en una estructura político-religiosa utilizada como mecanismo de poder y dominación, alejándose de su sentido original.

El debate se desarrolló a pocos días de la llegada del papa León XIV y luego de la participación de Javier Milei en la inauguración de un templo, sobre la que se compartió un fragmento de sus declaraciones al aire.