En diálogo con el programa “Mañana Fantástica”, el joven boxeador santiagueño Ezequiel Carabajal compartió una emotiva historia de lucha, superación y esperanza, marcada por el esfuerzo y las ganas de cambiar realidades a través del deporte.

Ezequiel contó que el boxeo no formaba parte de sus planes hasta que, por recomendación de su abuela, decidió acercarse a este mundo que terminaría transformando por completo su vida. Con el sueño de convertirse en boxeador profesional, competir y llegar a ser campeón, comenzó a entrenar con sacrificio y dedicación.
Ese esfuerzo tuvo recompensa cuando logró consagrarse campeón provincial. Sin embargo, aseguró que el camino no fue sencillo y que atravesó momentos muy difíciles. “El boxeo me salvó y me sacó de la calle”, expresó, destacando cómo el deporte le permitió encontrar un rumbo diferente.
Hoy, con la experiencia de vida que le dejó cada batalla, busca transmitir un mensaje de esperanza a otros jóvenes que atraviesan situaciones complejas, especialmente relacionadas con las adicciones. “Quiero enseñarles lo que aprendí y seguir aprendiendo para ayudarlos a cambiar su manera de pensar y mostrarles que hay otro camino”, manifestó.
Además, remarcó que el boxeo no solo forma deportistas, sino también personas con valores. “Te enseña respeto, disciplina, esfuerzo y te ayuda a crecer como ser humano”, afirmó.
Impulsado por ese deseo de ayudar, Ezequiel armó un gimnasio en la casa de su abuelo, ubicada en el barrio Huaico Hondo, sobre calle 92 sin número, en Tristán Argañaraz. Allí, todos los días desde las 11:30, recibe a chicos desde los 6 años con el objetivo de contenerlos y alejarlos de los peligros de la calle.
Aunque cuentan con lo básico para entrenar, necesitan bolsas de boxeo, guantes, indumentaria y más elementos para brindarles mejores condiciones a los chicos.
Finalmente, Ezequiel señaló que el contexto del barrio es complejo y que muchos jóvenes están atrapados por las drogas. Por eso decidió impulsar esta para acompañarlos, aconsejarlos y demostrarles que, con esfuerzo y contención, siempre es posible salir adelante.
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