El arte como forma de expresión, identidad y encuentro con la comunidad es uno de los principales motores del primer encuentro de muralistas “Brochero Santo”, que se desarrolla en Villa Cura Brochero, provincia de Córdoba, con la participación de artistas de distintos puntos del país con el objetivo de homenajear la vida y obre del Santo josé Gabriel del Rosario Brochero.

Entre los representantes de Santiago del Estero se encuentra el artista plástico Cristian Benavidez, quien comparte esta experiencia junto a Rodolfo Soria y Juan López. Los muralistas trabajan en una obra dedicada a la vida y el legado del Cura Brochero, una figura emblemática de la historia cordobesa, reconocida por su compromiso social y su labor en favor de las comunidades de la región. “Es un honor representar a Santiago del Estero”.

Durante una entrevista, Benavidez expresó su satisfacción por formar parte de esta convocatoria y destacó el valor de llevar el arte a los espacios públicos, donde puede encontrarse directamente con las personas.

“Muchas veces a la gente le cuesta acercarse a los museos. En cambio, con los murales estamos en contacto directo con quienes pasan, observan nuestro trabajo y se interesan por lo que estamos haciendo”, explicó el artista. En ese sentido, consideró que estas experiencias permiten despertar preguntas, generar curiosidad y acercar las artes plásticas a nuevos públicos.

Al reflexionar sobre el lugar del artista en la sociedad, Benavidez definió al muralismo como un trabajo muchas veces silencioso, pero que cobra mayor fuerza cuando se desarrolla de manera colectiva.

“Cuando nos juntamos con los compañeros hacemos un poco más de ruido. Lo importante es poder expresar nuestras ideas y que dejen de ser solamente nuestras para convertirse en parte de la sociedad”, manifestó.

También remarcó que cada obra representa una oportunidad para compartir sentimientos, pensamientos y mensajes con la comunidad. Para el artista, las artes visuales tienen un lenguaje propio que necesita ser acercado y compartido con las personas para despertar su interés y comprensión.

La convocatoria fue por Rodolfo Soria quien reunió a diez muralistas provenientes de Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba y otras localidades. La propuesta busca fortalecer el intercambio entre creadores y dejar un patrimonio artístico en Villa Cura Brochero.

De esta manera, el encuentro “Brochero Santo” pone en valor el trabajo de los artistas plásticos y demuestra que el arte también puede habitar las calles, construir identidad y transmitir historias. Una celebración de quienes, a través de sus manos y su creatividad, transforman paredes en espacios de expresión y encuentro.