En una cálida entrevista con el programa “Mañana Fantástica”, la cantante santiagueña Tatiana Díaz repasó su historia de vida, sus comienzos en la música y los desafíos que debió enfrentar para consolidar una carrera artística marcada por la perseverancia, la disciplina y el amor por el escenario.

Durante la charla, la artista destacó el rol fundamental de la familia y aseguró que sus hijos son el motor que la impulsa a seguir adelante. “Cuando uno es padre, aunque no pueda o no tenga ganas, hay algo por dentro que te dice que tienes que seguir”, expresó. Además, remarcó la importancia de la organización y la disciplina para poder cumplir objetivos y sostener una carrera artística.
Tatiana recordó que desde muy pequeña sintió pasión por el arte, aunque inicialmente soñaba con ser actriz. Sin embargo, su camino cambió cuando un tío descubrió su talento para el canto y comenzó a impulsarla profesionalmente. “A los ocho años empecé a dedicarme a la música y a los diez ya viajaba con representante”, relató.
Nacida en la ciudad cordobesa de Deán Funes, explicó que llegó a Santiago del Estero junto a su familia por cuestiones laborales de su padre. Aunque al principio le costó adaptarse, con el tiempo terminó enamorándose de la cultura santiagueña. “Hoy no cambio Santiago por nada. Aquí hay amor por la tierra, por lo tradicional y por el otro”, sostuvo.
Asimismo, valoró el acompañamiento que existe en la provincia hacia los artistas locales y comparó la realidad cultural santiagueña con otras provincias. “En Santiago hay espacios, oportunidades y reconocimiento para los músicos. Eso no pasa en todos lados”, afirmó.
Al referirse a los obstáculos que encontró en su carrera, señaló que uno de los mayores desafíos fue enfrentar ciertos prejuicios por ser mujer y madre dentro del ambiente artístico. “Muchas veces cuestionan cómo una mujer puede trabajar de noche o estar rodeada de músicos hombres”, comentó.
Sin embargo, aseguró que siempre pudo sostenerse gracias a su amor por la música y al apoyo del público. “Yo vivo de la música, mantengo a mi familia con esto y nunca pensé en dejar de cantar”, expresó.
Por último, confesó que lo más gratificante de cada presentación no es lo económico, sino el cariño de la gente. “A veces llego cansada o con muchos problemas, pero el amor del público me cambia todo. La gente siempre me recibe con una sonrisa y eso no tiene precio”, concluyó emocionada.

